El BCE sigue a la Fed y mantiene los tipos ante la incertidumbre por la guerra de Irán
La inflación de la eurozona se situó en el 1,9% en febrero, justo antes del conflicto
La Fed hace frente a Trump y mantiene los tipos de interés por segunda vez consecutiva

El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido seguir a la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y mantener los tipos de interés sin ninguna variación. Esto sucede en un momento de incertidumbre causado por la guerra de Irán y una inflación que, si bien se encuentra por debajo del objetivo del 2%, repuntó justo antes del estallido del conflicto bélico. Así, «los tipos de interés de la línea de depósito, las principales operaciones de refinanciación y la línea de crédito marginal se mantendrán sin cambios en el 2,00%, el 2,15% y el 2,40% respectivamente», según ha informado el banco central.
En concreto, en febrero, el índice de precios de consumo de la zona euro ascendió del 1,7% de enero al 1,9%, 2 décimas más que llevan el indicador al borde del objetivo del banco central. La guerra en Oriente Medio se inició a principios de marzo, por lo que la inflación todavía no refleja sus efectos.
Por tanto, la decisión de tomar los tipos se hace sin conocer todavía el impacto que va a tener el conflicto sobre los precios en Europa. Todo parece indicar que tanto la eurozona como el resto del mundo va a sufrir un alza en los precios de la energía que, a su vez, impulsará la inflación.
No obstante, este tipo de inflación es de oferta y no de consumo, es decir, lo que sube es el coste de un producto a causa de una perturbación concreta. Estos eventos no suelen derivar en incrementos de tipos, pues sería una medida muy limitada a la hora de controlar el problema.
El BCE mantiene los tipos de interés
«La guerra en Oriente Próximo ha creado riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico, que hacen que las perspectivas sean mucho más inciertas», ha destacado el BCE en su comunicado.
De este modo, tal y como daban por descontado los mercados, el BCE ha optado por seguir a la espera después de detener en junio de 2025 el ciclo de flexibilización, que recortó el precio del dinero en 200 puntos básicos mediante ocho ajustes a la baja, los últimos siete de forma consecutiva.
Gordon Shannon, gestor de carteras de TwentyFour Asset Management, explica que el BCE quiere «no modificar sus tipos durante el mayor tiempo posible mientras dure el conflicto entre EEUU e Irán». «Anteriormente, disponía de cierto margen de maniobra gracias al buen control de la inflación en la región», asegura.
«Como importador neto de energía, el impacto del petróleo amenaza seriamente la inflación de la zona euro», afirma el profesional, que también recuerda que «el BCE puede ignorar un choque energético puro en la tasa general», pero «no tolerará que las expectativas de inflación se desvinculen si los mayores costes se trasladan a la inflación subyacente a través de subidas salariales y de los precios de los servicios».
«La probabilidad de que esto ocurra depende de si los recientes recuerdos del aumento del coste de la vida animan a los trabajadores más que el debilitamiento del crecimiento que probablemente sufrirá la región si el conflicto se prolonga», sentencia.