El euríbor roza el 3% ante la reunión del BCE: a partir de este jueves las hipotecas serán más caras
Una hipoteca de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto puede encarecerse más de 57 euros al mes

La reunión del Banco Central Europeo (BCE) de este jueves se perfila como una de las más importantes de los últimos años. Salvo sorpresa de última hora, la institución presidida por Christine Lagarde aprobará la primera subida de los tipos de interés desde 2025 y el primer impacto se está viendo en el euríbor.
El principal indicador de las hipotecas variables acumula tres meses consecutivos de subidas y ha cerrado mayo en el 2,804%, su nivel más alto en 20 meses. El movimiento no es casual: el euríbor suele anticipar las decisiones del BCE y refleja las expectativas de los mercados sobre la evolución futura de los tipos.
Por eso, una subida del precio del dinero este 11 de junio no debería provocar un salto brusco inmediato del indicador, debido a que esa expectativa ya está siendo incorporada en las cotizaciones actuales.
Sin embargo, el mensaje que traslade Lagarde será casi tan importante como la propia decisión. Si el BCE deja entrever que podrían llegar nuevos incrementos durante la segunda mitad del año, el euríbor podría acercarse o incluso superar la barrera del 3% encareciendo las cuotas de los hipotecados.
«Con el panorama actual, es muy poco probable que esta sea la última subida. Todo dependerá de cómo evolucione la inflación en los próximos meses», adelantan, además, los expertos de HelpMyCash.
Hipotecas caras de pisos por las nubes
Para los hipotecados a tipo variable, el escenario que se presentará tras la reunión del BCE es poco favorable. Con el euríbor en los mencionados niveles, las revisiones continuarán encareciendo las letras de sus préstamos mes a mes.
Según las estimaciones recogidas en las últimas semanas por los analistas, una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto puede encarecerse en torno a 57 euros al mes en una revisión anual, lo que supone cerca de 700 euros adicionales al año.
También se complica el acceso a la financiación para quienes todavía no tienen la hipoteca pero planean comprar vivienda debido a que las entidades financieras ajustan sus ofertas hipotecarias al nuevo entorno de tipos y endurecen progresivamente las condiciones.
Todo ello se traduce en cuotas más altas y una mayor exigencia para demostrar capacidad de pago: «Quienes buscan una hipoteca se enfrentan a una situación poco habitual: precios de la vivienda muy altos y costes de financiación también muy altos», detallan los economistas del comparador de productos bancarios.
Y es que, según argumentan, «tradicionalmente, cuando la financiación se encarece, los precios inmobiliarios tienden a moderarse. Sin embargo, estamos viviendo un momento excepcional en el que ambas variables siguen en niveles muy elevados».
Sea como fuere, si el banco central transmite que se trata de un ajuste puntual ligado al repunte energético, el euríbor podría estabilizarse en los próximos meses. Si, por el contrario, confirma que habrá más subidas durante el año, las presiones sobre las hipotecas podrían prolongarse y la guerra por captar ahorro intensificarse aún más.
En definitiva, la reunión del 11 de junio no decidirá sólo cuánto costará financiar una vivienda, sino que también marcará cuánto estarán dispuestos a pagar los bancos por el dinero de sus clientes.