Marlaska, récord del mundo de velocidad en certificación de mascarillas
Para hacerse una idea de lo rápido que el Ministerio del Interior dio su visto bueno al contrato de las mascarillas de la trama de Koldo es que dicha certificación oficial se produjo 23 días antes de recibir el pedido. O sea, que Marlaska dio por recibido el envío, sin hacer objeción alguna, tres semanas antes de que llegara, lo que sin duda marca un nuevo récord del mundo de velocidad en la tramitación de un contrato público. El certificado de recepción de mascarillas se firmó el 6 de mayo de 2020, pero las mascarillas no se recibieron físicamente hasta, como muy pronto, el 29 de mayo, según la investigación realizada por los agentes de la UCO, a quienes, por cierto, se le negó la consulta del acta de la supuesta cumbre interministerial en la que Fomento puso sobre la mesa el nombre de Soluciones de Gestión y Apoyo a Empresas.
El departamento de Marlaska expidió un documento en el que literalmente se afirma que «para que conste y surta los efectos oportunos, expido el presente certificado en Madrid, a 6 de mayo de dos mil veinte». Se trataba de un certificado de recepción del más de 1 millón de mascarillas FFP2 que Grande-Marlaska firmó con la empresa de la trama Koldo. Pero el 6 de mayo las mascarillas no habían llegado, porque, según consta en otro documento del Ministerio del Interior en poder de la UCO, se certifica «que se han suministrado 1.288.650 mascarillas y que con fecha 29 de mayo de 2020 se recibe escrito comunicando que nadie de la Inspección General de la Administración del Estado acudiría al acto de recepción, por lo que el precitado acto de recepción hubo de ser con posterioridad al 29 de mayo de 2020». Algo huele a podrido en este contrato de Interior, porque contratar y dar el visto bueno a la mercancía sin que la mercancía haya llegado es para sospechar de que hay gato encerrado. ¿O no, Marlaska?