Expertos en cuidado animal coinciden: la persona favorita de tu mascota siempre es la más arisca y lejana de él
Un comportamiento que permite reforzar el vínculo entre el gato y su dueño favoreciendo el bienestar de ambos
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Los gatos son animales que se caracterizan por su independencia innegable. Aunque este comportamiento se refleja como un espejo cuando se trata de mostrar cariño a sus dueños. El veterinario Manuel Manzano expone: «La persona favorita de un gato siempre es la que parece estar un poco más lejos», es decir, para fortalecer el vínculo con el felino es fundamental respetar su espacio.
La actitud distante
El experto asegura que los gatos se acercan más a las personas que no los persiguen por la casa ni fuerzan el contacto físico. Aunque, en la práctica esta conducta más reservada ofrece al gato algo que valora en exceso y que se centra en el control sobre la interacción. Por ejemplo, si alguien visita la casa de una persona que tiene como mascota a un felino y el nuevo integrante decide ignorar al animal, terminará recibiendo más cariño y atención por su parte. Esto sucede porque el gato tiene capacidad para elegir cuándo acercarse y cuándo finalizar el contacto.
En el caso de la distancia
La distancia se trata de ofrecer espacio y previsibilidad a gato, sin caricias o acercamientos. Además, cada uno de ellos tiene una personalidad, un historial de socialización y una tolerancia al contacto diferente al resto de animales. Así que, su persona favorita será aquella que no le preste tanta atención y le garantice disfrutar más de su inteligencia.
El vínculo entre los felinos y los humanos
Los gatos domésticos son capaces de formar vínculos afectivos con los humanos. De hecho, un estudio de la Universidad Estatal de Oregón investigó patrones de apego entre los gatos y sus responsables. Otros estudios enseñan que si no se fuerza el afecto, el gato interactuará más con las personas y responderán de una manera mejor. Por lo tanto, esta forma de reforzar el vínculo entre gato y dueño se ha convertido en algo que va más allá del objeto de estudio, siendo una práctica que favorece al bienestar de ambos.