Crisis en Depilife: las franquicias cierran porque la empresa «oculta las facturas y no pide licencias»
"Como no tienen acceso a las facturas, muchas han tenido sanciones económicas", denuncian

La cadena de establecimientos estéticos Depilife está en problemas. Varias franquicias han presentado una denuncia contra la empresa ante la Agencia Tributaria por no dejarles consultar las facturas de los servicios que ellas mismas prestan a los clientes, según el escrito al que ha tenido acceso OKDIARIO. Al no poder acceder a esta información, los franquiciados tienen problemas para cumplir «con las obligaciones fiscales periódicas».
Las franquicias denuncian que han solicitado «de forma reiterada» toda la documentación contable, pero no la han recibido «de forma completa, ordenada ni verificable», algo que les está produciendo numerosos problemas o, incluso, «el cierre», según comentan a este periódico fuentes cercanas al caso.
Los afectados, en vez de presentar ante Hacienda los ingresos correspondientes, se han visto obligados a ofrecer a las autoridades «importes aproximados» a partir de la poca información de la que han podido disponer. Esto impide, como es lógico, hacer el cálculo de los impuestos correspondientes a pagar en cada ejercicio.
Las fuentes detallan que Depilife no ha dejado «a los franquiciados gestionar a todos sus clientes». «Lo que hacían era, a final de mes, quedarse todo el dinero que percibían correspondientes a los tratamientos, y de ahí deducían los gastos», explican. «A los franquiciados les pasaban un excel y se lo tenían que creer, no saben si el dinero que reciben es el correcto o no», aclaran.
«Como las franquicias de Depilife no tienen acceso a las facturas, muchas veces han tenido sanciones económicas», denuncian las fuentes.
Esto sucede porque los trabajadores, cuando atienden a un cliente, introducen todos los datos en un programa común. Sin embargo, los gestores de cada franquicia no tienen acceso a ellos: «Como ellos no tienen facturas, muchas veces han tenido sanciones económicas».
Problemas de las franquicias de Depilife
Estos problemas acaban siendo más graves de lo que parece a primera vista: «Les han abocado al cierre, están cerrando. Cierran por pérdidas absolutas a causa de que no les dejan gestionar su propio establecimiento, sino que lo gestiona Depilife malamente». Y es que, por ejemplo, cuando un cliente solicita «un bono de diez sesiones, los trabajadores lo plasman en un programa informático, pero luego los gerentes no tienen acceso a esa información».
Además del problema con los datos de facturación e información económica, las fuentes aseguran que Depilife también está gestionando mal «las licencias médicas». Y es que estos establecimientos estéticos necesitan, para llevar a cabo muchos servicios, solicitar determinadas licencias a la Administración.
Sin embargo, quien tramita estos permisos no son las franquicias de forma directa, sino el grupo en general, «y parece ser que no las han tramitado». Ante esto, las mismas fuentes insisten en que los franquiciados han sido responsables y «no han ofrecido servicios sin licencia», pero que esta situación ha provocado que hayan «perdido dinero».
Así las cosas, ante todos estos problemas, los afectados han decidido presentar un escrito ante la Agencia Tributaria para denunciar lo sucedido y que la Administración investigue, valore y compruebe este caso. Además, han presentado «acciones judiciales» por lo que consideran que es un «incumplimiento de sus obligaciones contractuales».