La Ley de Género único fleco del acuerdo PP-Vox para que Moreno sea presidente andaluz

VOX
Los líderes de C's, PP y Vox en Andalucía: Juan Marín, Juanma Moreno y Francisco Serrano

El PP y Vox no han querido levantarse de la mesa de negociación para conseguir cerrar un acuerdo de investidura en Andalucía y este miércoles se vuelven a ver las caras con un objetivo común: alcanzar ese pacto.

Ninguno de los dos partidos ha querido dejar de hablar por la responsabilidad de dar a Andalucía una alternativa de Gobierno frente al socialismo que ha lastrado a los andaluces a lo largo de casi cuatro décadas. Y ambas fuerzas políticas veían ya a última hora de ayer martes con optimismo la posibilidad de alcanzar ese pacto para investir al candidato popular Juanma Moreno. Tan sólo la muy polémica Ley de Género sigue siendo un escollo y, de hecho, podría darse la situación de que se cerrase un acuerdo de investidura sin haber alcanzado un pacto sobre este punto.

El deseo de dar una alternativa política a Andalucía tira en estos momentos tanto del PP como de VOX. Y, por mucho que este pasado martes las conversaciones comenzarán con crudeza, lo cierto es que los obstáculos se han ido salvando gracias a la disposición de los dos partidos de aceptar postulados diferentes.

La situación es, de este modo, muy distinta de la generada por Ciudadanos, que se ha negado hasta el momento a verse con los responsables de Vox a los que tacha de partido no constitucionalista. De hecho, se ha negado a verse con los hombres de Santiago Abascal pese a haber aceptado tener un encuentro con Teresa Rodríguez, la responsable de Adelante Andalucía (Podemos) en esta región.

Una de las primeras áreas en las que se visualizó la posibilidad de un acuerdo entre PP y VOX fue el área económica. VOX planteaba una reducción fiscal drástica y PP no observaba el más mínimo problema.

Sindicatos y patronales, sin subvenciones

Las exigencias de VOX en materia de eliminación de subvenciones y la retirada de normas basadas en el apoyo a colectivos de fuerte contenido ideológico como los feministas o los sindicatos se negociaba durante más tiempo.

Pero todo se hacía con la óptica de conseguir llegar a un acuerdo pese a las diferencias, tal y como reconocían fuentes de ambos partidos a OKDIARIO a altas horas de la noche.

Pero el reto merecía la pena. Y es que la negativa de Ciudadanos a sentarse a negociar con VOX ha forzado a los otros dos agentes a tomar en solitario el reto de alcanzar un pacto para desalojar al socialismo: y ello, pese a que la mitad del Gobierno puede ir a manos de los hombres de Rivera, quienes se pueden beneficiar de los votos de la formación de Santiago Abascal pese a haberlos despreciado desde el mismo día de la publicación de los resultados electorales.

El último escollo, de hecho, el de la Ley de Género andaluza permanece como obstáculo precisamente por el empeño de Ciudadanos de mantenerlo y la volatilidad del acuerdo en caso de ir frontalmente contra esta norma emblema de la izquierda.

Este miércoles se retoman las negociaciones y se hace con el propósito firme de cerrar el pacto entre PP y Vox: un pacto con cesiones por las dos partes que llevará la presión al partido naranja: que será el que deba decir ahora si quiere beneficiarse de ese pacto o si va a intentar negociar en solitario una alianza con el PSOE de Susana Díaz y la abstención de Podemos.

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