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Las normas municipales impiden a Ortega Smith apropiarse del grupo de Vox una vez sea expulsado

El Reglamento Orgánico blinda a los partidos ante sabotajes de una mayoría rebelde

Ortega Smith Vox, Javier Ortega Smith
Javier Ortega Smith.
Paula Ciordia

El motín protagonizado por Javier Ortega Smith para apropiarse del grupo de Vox en el Ayuntamiento de Madrid tiene los días contados. En Vox ya piensan en el día de después, cuando el concejal sea finalmente expulsado de la militancia y señalan el artículo 33 del Reglamento Orgánico del consistorio para reinstaurar el orden.

En Bambú están tranquilos, confían en que las aguas volverán a su cauce. Al tiempo que se muestran optimistas de cara a las elecciones municipales del próximo año, cuando Vox «reconstruya» el equipo municipal con el liderazgo de otro candidato. De ello es consciente el propio Ortega Smith, que ha tildado la pérdida de confianza del partido como «un ataque interno injustificado» mientras que en Bambú lamentan su falta de «autocrítica».

Fuentes de Vox señalan a OKDIARIO que la polémica de Ortega Smith no está teniendo repercusión en las bajas de afiliaciones, pese a los ataques sobre la supuesta pérdida de varios de los fundadores de la formación de sus filas.

Espinosa de los Monteros

De la misma manera que señalan que tampoco tuvo efecto cuando se marchó Espinosa de Los Monteros, el ex portavoz de Vox que, en los últimos días, ha mostrado su apoyo a Ortega Smith en redes sociales, pese a que en los tiempos en los que ambos estaban en la formación y el edil era también secretario general, eran conocidos sus fuertes encontronazos y rivalidades precisamente por la manera «militarizada» que tenía de dirigir secretaría.

Lo que blinda a Vox de la injerencia contra la dirección nacional por parte de Ortega Smith es el citado artículo 33 del reglamento municipal, que impide, precisamente, el propósito que persigue el todavía portavoz de la formación, una especie de golpe de Estado tras haber decidido destituirlo en la portavocía, argumentando que su postura es la legítima y que todo se debe a «una guerra sucia» de él para enrocarse en el liderazgo.

Vox pierde confianza en Ortega Smith

La portavocía en el Ayuntamiento era el único papel relevante que le quedaba a Ortega Smith en Vox hasta la pasada semana. Abascal y la cúpula habían perdido la confianza en él hacía tiempo, tras continuos desacatos a las decisiones políticas de la formación, mientras el edil era consciente de que no repetiría en las próximas elecciones municipales como candidato.

Según ha podido saber OKDIARIO, la gota que colmó el vaso fue la destitución por parte de Ortega Smith, el pasado diciembre, de la directora de comunicación del grupo municipal el mismo día de volver de su baja maternal de su tercer hijo–haciéndose efectivo este enero–.

La clave que blinda a Vox de las amenazas de Ortega Smith está en los otros dos ediles que han cerrado filas con él, desoyendo las directrices del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Clara Toscano e Ignacio Ansaldo, en contra asumir como nueva portavoz a su compañera Arancha Cabello. Estos dos rebeldes también serán expulsados de la militancia de Vox, quedándoles como única opción formar parte del grupo de no adscritos.

Un caso que se vio con la izquierda hace más de una década, con Antonio Miguel Carmona siendo en el aquel momento portavoz del PSOE en 2015, y Manuela Carmena alcaldesa. El que fuera portavoz acabó por ser destituido tal y como ordenó Ferraz en aquel momento y remplazado por Purificación Causapié.

En estos momentos, la diáspora de Vox en el Ayuntamiento es mayoría y es precisamente ésa su debilidad para lograr su propósito. En el Grupo Municipal de Vox son 5 concejales en total, y los rebeldes son los tres citados.

Para impedir precisamente que en una circunstancia como ésta, los partidos dejaran de tener el control de las políticas llevadas a cabo y que terceros puedan aprovecharse de sus siglas –como sería el caso- el Reglamento de la Comunidad de Madrid contempla proteger a la hipotética minoría «legítima» que prevalece en la defensa de los intereses del partido, en este caso Vox y, en concreto, de Arancha Cabello y Fernando Martínez Vidal.

Estos dos ediles están siendo marginados por Ortega Smith como represalia a no haber tomado partido por él, pero dentro de poco las herramientas administrativas revertirán la situación. Se espera que rl todavía portavoz y los otros dos concejales se marchen al grupo de los no adscritos en el momento en que sea definitiva su expulsión de Vox.

Lo que dice el artículo 33

El artículo 33, en su punto 2 lo deja claro: «Cuando la mayoría de los concejales de un grupo político municipal abandonen la formación política que presentó
la candidatura por la que concurrieron a las elecciones o sean expulsados de la misma, serán los concejales que permanezcan en la citada formación política los legítimos integrantes de dicho grupo político a todos los efectos. En cualquier caso, el secretario general del Pleno podrá dirigirse al representante legal de la formación política que presentó la correspondiente candidatura a efectos de que se notifique la acreditación de las circunstancias señaladas».

Por su parte, el líder de la formación, Santiago Abascal, ha defendido la necesidad de cumplir las normas internas del partido y respetar los estatutos, sugiriendo que la formación debe centrarse en las preocupaciones de la ciudadanía y no en sus disputas internas.

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