Parecen crepes pero es una antiquísima receta tradicional de Cuaresma que solo se hace en Lérida
Antes de que llegue Semana Santa, casi siempre se habla de los dulces de Cuaresma. Sin embargo, también hay recetas saladas que pasan más desapercibidas y que apenas se conocen fuera de su localidad.
En Lérida ocurre con una receta antigua, muy ligada a estas fechas, que muchos la confunden con una crepe, pero es totalmente distinta y lleva un relleno que encanta a quien la prueba.
Esta es la receta más tradicional de Cuaresma que sólo se hace en Lérida y que muchos comparan con un crepe
El plato que más se prepara en Cuaresma en Lérida se conoce como panadons. A simple vista recuerdan a una empanada alargada, incluso pueden hacer pensar en un crepe grueso doblado sobre sí mismo. Sin embargo, su masa es de pan, fina y ligeramente aceitosa, y el relleno va cargado de espinacas, pasas y piñones.
Los panadons surgieron en tiempos en los que no se comía carne durante la Cuaresma. Cuando el menú cambiaba por tradición, las familias recurrían a lo que tenían a mano: espinacas, cebolla, calabaza, pasas, piñones y aceite.
La versión más extendida lleva espinacas frescas, pasas y piñones. Ese contraste entre lo vegetal y el punto dulce resulta muy característico. También se preparan con calabaza laminada, a veces con una pizca de azúcar por encima. Cada casa tiene su manera de cerrarlos, más o menos alargados, con los bordes bien pellizcados para que no se escape el relleno.
Lo que define al panadón leridano es su sencillez. Se estira la masa muy fina, se rellena con generosidad y se riega con aceite antes de entrar al horno. El resultado es una corteza crujiente y un interior jugoso que concentra el sabor de la verdura.
Cómo es la receta de este plato de Cuaresma que sólo se hace en Lérida
Para hacer los panadons en casa no se necesitan muchos ingredientes ni técnicas complicadas; sólo hace falta una buena masa, verdura fresca y un horno caliente.
Ingredientes:
- 500 g de harina de trigo.
- 225 ml de agua.
- 50 ml de aceite de oliva.
- Sal.
Para el relleno:
- 500 g de espinacas frescas.
- 1 cebolla.
- Un puñado de pasas.
- Un puñado de piñones.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
Procedimiento:
- Mezcla el agua con el aceite y una pizca de sal. Añade la harina poco a poco y amasa hasta lograr una masa lisa y manejable.
- Divide la masa en seis porciones, forma bolas y déjalas reposar tapadas unos 15 minutos.
- Escalda ligeramente las espinacas y escúrrelas bien. Sofríe la cebolla picada con un poco de aceite hasta que quede tierna. Deja enfriar y mezcla con las pasas y los piñones.
- Estira cada porción de masa hasta que quede muy fina. Coloca el relleno en el centro, añade un chorrito de aceite y una pizca de sal.
- Dobla la masa formando una media luna alargada y sella los bordes con pellizcos firmes.
- Coloca los panadons en una bandeja con papel de horno, riégalos con aceite y hornéalos a 200-220 ºC durante unos 15 o 20 minutos, hasta que se doren.
En Lérida muchos se comen los panadons templados, recién salidos del horno. Otros los guardan para el día siguiente, cuando la masa se asienta y el sabor se vuelve más intenso.
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