Psicología

Éste es el significado de dormir abrazado a la almohada, según los psicólogos

Éste es el significado de dormir abrazado a la almohada, según los psicólogos

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El descanso es clave en nuestra rutina porque nos permite recuperar la energía necesaria para realizar las actividades diarias. En este sentido, un hábito que tienen miles de personas es dormir abrazado a la almohada. Esta acción puede revelar necesidades emocionales y beneficios físicos concretos. Según Jack Beds, esta postura genera una sensación de seguridad que facilita la conciliación del sueño y aporta bienestar mental. «El cuerpo responde de forma positiva cuando encuentra apoyo y contacto, incluso si ese contacto proviene de un objeto», mencionan.

Por eso, dormir abrazado a la almohada no solo es cómodo, sino que puede convertirse en un recurso espontáneo para regular emociones y descansar mejor cada noche. Si bien esta conducta se realiza en soledad, mantiene una estrecha relación con el plano social y afectivo. Para los miembros de Jack Beds, este gesto simboliza una forma saludable de apego emocional, ya que recrea la sensación de cercanía y protección asociada al contacto humano. «En momentos de ansiedad o dificultad personal, esta postura puede convertirse en un apoyo silencioso que ayuda a reducir la activación mental y a generar calma», aseguran. Además, comentan que el contacto físico, aunque sea indirecto, transmite tranquilidad al sistema nervioso y favorece un descanso más profundo. De este modo, la almohada actúa como un sustituto simbólico del abrazo, aportando confort emocional, estabilidad y una percepción de resguardo que resulta clave antes de dormir.

¿Qué significa dormir abrazado a la almohada?

Desde el punto de vista psicológico, este gesto puede ofrecer pistas sobre ciertos rasgos de personalidad. Según la información difundida por Jack Beds, quienes adoptan esta postura de lado suelen describirse como personas protectoras, bondadosas y con una forma de apego positiva.

«Se trata de personas confiadas, cariñosas y empáticas, que valoran el tiempo con su familia y amigos y generan confianza en su entorno cercano», describen los especialistas.

En cambio, cuando la persona duerme boca abajo mientras abraza la almohada, la interpretación cambia y se asocia con perfiles honestos, participativos y expresivos. «Son personas que no temen compartir sus opiniones, que disfrutan de las conversaciones y que tienden a exteriorizar emociones y pensamientos con mayor facilidad», afirman.

¿Cuáles son los beneficios emocionales de dormir abrazado a la almohada?

Uno de los principales beneficios de dormir abrazado a la almohada es la sensación inmediata de confort. Si alguien adopta esta postura de forma habitual, es porque le resulta placentera y le ayuda a conciliar el sueño. Sin embargo, más allá de la preferencia personal, existen efectos relacionados con el bienestar emocional.

«Este hábito favorece la liberación de oxitocina, conocida como la “hormona del amor», vinculada a las sensaciones de afecto y cercanía. Esta sustancia contribuye a mejorar el estado de ánimo y a disminuir la sensación de estrés”, sostienen desde Jack Beds.

A su vez, indican que los abrazos, incluso cuando se recrean de manera simbólica, pueden tener un efecto casi medicinal a nivel mental, ayudando a reducir la ansiedad acumulada durante el día.

Además, el simple contacto físico proporciona seguridad. En contextos de incertidumbre o vulnerabilidad, sostener una almohada puede calmar la mente y disminuir la activación asociada al estrés.

Para quienes duermen solos o atraviesan momentos de soledad, esta acción satisface parcialmente la necesidad innata de cercanía física, generando una conexión que reconforta.

Beneficios físicos

La postura lateral abrazando una almohada no solo influye en la mente, sino también en el cuerpo. Según Jack Beds, dormir de lado mientras se sostiene una almohada puede reducir los ronquidos hasta en un 90%, ya que facilita una mejor apertura de las vías respiratorias.

De esta forma, para Quiet Mind, abrazar una almohada favorece una correcta alineación de la columna vertebral. «Al colocarla estratégicamente entre los brazos o incluso entre las piernas, se mantiene la curvatura natural desde el cuello hasta la zona lumbar», destacan.

Esta alineación ayuda a disminuir la presión en puntos sensibles y reduce la probabilidad de despertar con dolor cervical o lumbar. Asimismo, distribuir el peso corporal de manera más equilibrada disminuye la tensión en articulaciones como caderas y rodillas.

“Este beneficio resulta especialmente útil para mujeres embarazadas o personas con artritis y dolor crónico, ya que reduce los puntos de presión y promueve un descanso más cómodo y reparador”, concluyen los expertos.

Cómo mejorar la calidad del sueño

Podemos hacer más cosas para dormir mejor. Para mejorar la calidad del sueño, las personas suelen implementar distintas estrategias que preparan el cuerpo y la mente para el descanso. Entre las más comunes se encuentran:

Este hábito (tomar vaso de leche antes de dormir) no solo aporta nutrientes, sino que también actúa como una señal para el cerebro de que es momento de relajarse y prepararse para el sueño.

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