Belleza

Cómo hacer un antifaz relajante casero

Con un poco de plástico y una mezcla de agua, alcohol y colorante alimenticio, puedes hacer un antifaz relajante casero que te servirá para descansar tus ojos tras una larga jornada.

antifaz relajante casero
Aprende cómo hacer un antifaz relajante casero

Hoy en día, son muchos los productos que tenemos a nuestra disposición con los que lograr que nuestra mirada se vea iluminada. Si notas que tienes ojeras o que las bolsas están más marcadas últimamente, nada como aplicar un poco de gel frío en la zona y para ello, te irá bien seguir esta guía de pasos en la que te explicamos cómo hacer un antifaz relajante casero.

Gracias a poder hacer un antifaz relajante como el que os vamos a explicar, podréis tumbaros tranquilamente durante diez minutos, llevando puesto este antifaz de gel frío con el que relajaréis los párpados y la zona de los ojos. Después de esos  minutos, notarás como tus bolsas y ojeras se han reducido y además cualquier sensación de lagrimeo o picor tras horas frente al ordenador o el móvil también habrá desaparecido.

Materiales

  • Plancha
  • Papel de hornea
  • Lámina de plástico (0.1 mm de espesor)
  • Goma elástica
  • Alcohol isopropílico (50 ml)
  • Colorante alimenticio azul
  • Agua (150 ml)

Pasos para hacer un  antifaz relajante casero

  1. Comenzaremos dibujando en una hoja una plantilla de un antifaz. Será bueno que midas aproximadamente la longitud de tu cara entre las sienes y la altura entre la frente y el comienzo de la nariz. Dibuja el modelo de antifaz sobre el folio y recorta.
  2. Toma un trozo de plástico que mida más o menos como la plantilla e incluso un poco más grande, multiplica por dos y dobla por la mitad.
  3. Ahora lleva esa plantilla que has dibujado sobre el plástico doblado, y dibuja con un rotulador. Recorta ahora el dibujo del antifaz sobre el plástico.
  4. Coge el papel de hornear y corta un trozo que mida lo mismo que el antifaz. Dobla por la mitad.
  5. Coloca el antifaz, dentro del trozo de papel de hornear y pasa la plancha caliente por encima, sin hacer demasiada presión.
  6. Ves pasando la plancha sobre el plástico para que quede sellado por todos los lados, pero deja uno abierto.
  7. Ahora preparemos el gel frío. Tienes que mezclar el agua y el alcohol y después añades un poco de colorante alimenticio azul para que la mezcla quede de este color.
  8. Una vez has hecho la mezcla, la introduces dentro de la abertura que dejaste en el antifaz de plástico. Puedes usar un pequeño embudo para que el líquido entre sin problemas.
  9. Acaba de sellar el antifaz con la plancha para que esté cerrado del todo.
  10. Ahora solo nos queda colocar el elástico. Haz un agujero (con la ayuda de una aguja gruesa o la punta de un cuchillo) en cada uno de los extremos del antifaz, corta un trozo de goma elástica y pasas las puntas por los agujeros.
  11. Haz un nudo en cada punta de la goma elástica y ¡listo!, deja tu antifaz en la nevera y cuando estés de vuelta en casa tras una larga jornada, te lo colocas sobre el rostro y comprobarás el efecto calmante inmediato que tiene sobre tus ojos.

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