Correos internos demuestran que Puig no ha subsanado el riesgo de electrocución en el hospital de campaña

Hospital de campaña en la Comunidad Valenciana. Ximo Puig
Hospital de campaña en la Comunidad Valenciana
  • Loreto Ochando

La Conselleria de Sanidad que dirige Ana Barceló ha enviado una nota de prensa, este miércoles, en la que se afirma que las graves deficiencias del hospital de campaña de Ximo Puig, que alertaban de la existencia de riesgo de explosión, electrocución, caídas, salidas de emergencias impracticables, bajas temperaturas en su interior, así como exceso de ruido, han sido subsanadas. Sin embargo, una serie de correos internos de la propia conselleria explican que, al menos, el riesgo de electrocución y el de ruidos siguen siendo una realidad.

Según la Conselleria, las deficiencias de las que hablaba el informe de noviembre de 2020, que ha publicado OKDIARIO, ya estaban subsanadas a fecha 17 de diciembre. Se remiten a un informe posterior, que no han querido hacer público pese a que este periódico lo ha solicitado varias veces. Es más, desde el departamento que dirige Ana Barceló han explicado que lo único que quedaba por subsanar era el tema de las gélidas temperaturas que había en la zona de las camas destinadas a los pacientes. Supuestamente, este extremo se ha corregido entre lunes y martes.

Pero los correos dicen algo muy diferente. Así, en una comunicación interna a la que ha tenido acceso OKDIARIO se explica: “No tenemos constancia de que se haya pasado ninguna revisión de los cuadros eléctricos, de los sistemas de climatización, ni de legionela, ni de PCI, sólo hemos comprobado la revisión anual de los extintores”.

Por tanto, los cuadros eléctricos del hospital de Ximo Puig siguen, no sólo siendo los mismos, sino estando en el mismo sitio en el que estaban. El informe de noviembre explicaba a este respecto: “Existe un riesgo importante de contacto eléctrico, ya que con todas las lluvias se han formado bolsas de agua sobre la lona justo encima de los cuadros eléctricos. En el caso de cualquier fallo o ruptura caería toda el agua justo encima de los cuadros eléctricos, con el posible riesgo de contacto o electrocución”.

En ese primer informe también se informaba de que las lonas tenían bolsas de agua, hecho que tampoco se ha subsanado, pues en el correo enviado el pasado viernes se alertaba de que todavía quedan zonas, como las de los baños, que tienen filtraciones, y de la existencia de agua estancada en los techos de lona.

Ruidos

Como explicaba este periódico, también se encontraron graves deficiencias relacionadas con los ruidos. “Uno de los equipos que centraliza la climatización está sin aislamiento acústico y muy próximo a la zona de trabajo y pacientes. Dicha instalación genera un ruido constante de alta intensidad que provoca disconfort acústico”.

Resulta especialmente llamativo que en diciembre hubiera un acta de inspección, que ahora utiliza el Gobierno Valenciano para abrir el hospital, que no alertara de este extremo y, sin embargo, el correo del pasado viernes sí lo hiciera. En el mismo se explica que hay probabilidades de “ruidos” en la zona más cercana a la casa Ronald McDonald, que acoge a padres sin recursos de niños ingresados en pediatría.

Equipo electrógeno

En un segundo correo interno, enviado este mismo lunes, se lanza una advertencia: que el equipo electrógeno “no está preparado para estas temperaturas”. Pero también explican que creen que es el mismo de la inspección anterior y que “será necesario cambiar el magneto eléctrico”, elemento de protección fundamental asociado a este equipo, cuya función es “interrumpir la corriente eléctrica con el fin de proteger la instalación eléctrica, los aparatos conectados a ella y, en último término, las personas que los están utilizando”.

Deficiencias

Nada se sabe del resto de deficiencias graves de las que hablaba el informe anterior, pues Sanidad se ha negado a hacer públicos los nuevos informes. Entre las más peligrosas estaba el riesgo de explosión, ya que “todo el cableado de alta tensión transcurre a nivel de tierra hasta llegar al transformador, junto a las conducciones de oxígeno. Todo este cableado está al aire sin ninguna protección. En el caso de que cualquier fallo o deterioro (cables pelados, fugas de oxígeno, etc) puede existir ese riesgo importante de explosión”.

Este megalómano proyecto del presidente de la Generalitat Ximo Puig ha sido polémico desde su presentación. Es más, actualmente, los contratos están siendo investigados por Antifraude. Nada se sabe de su coste real, otra de las grandes polémicas abiertas alrededor de este improvisado centro sanitario que, en breve, comenzará a recibir pacientes de coronavirus. Pero Puig no sólo tiene este frente abierto. La Justicia también investiga el presunto cártel de su hermano, Francis Puig, por fraude de subvenciones y amaño de contratos.

Al menos, y siempre según el departamento de Sanidad valenciano, los pacientes ya no sufrirán hipotermia, pues aseveran que han conseguido elevar las temperaturas de la zona de camas de los 18 grados a los 25.

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