Aves Salvar a los gorriones

España ha perdido 7,5 millones de gorriones en 25 años: qué puedes hacer para salvarlos

7,5 millones de gorriones han desaparecido de España desde 1998: casi 300.000 aves menos al año

Renaturalizar las ciudades y respetar los nidos en rehabilitaciones, claves para salvar al gorrión

gorriones
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Para salvar a los gorriones que vuelan en España se necesita actuar ya: 7,5 millones de estas aves han desaparecido en los últimos 25 años y la tendencia no remonta. Así lo alerta SEO/BirdLife en el Día Internacional del Gorrión, que se celebra el 20 de marzo, una fecha que este año llega cargada de datos muy inquietantes sobre el futuro del Passer domesticus en nuestro país.

Según el programa de seguimiento SACRE, coordinado por SEO/BirdLife con la participación de cientos de voluntarios, la población de gorrión común ha caído cerca de un 20% desde 1998. En España viven actualmente unos 31 millones de gorriones, pero esa cifra esconde una pérdida de casi 300.000 aves cada año desde finales del siglo pasado, un declive que, año tras año, vacía de trinos plazas, patios y aleros.

Un siglo de convivencia amenazada

El gorrión común lleva siglos conviviendo con las personas en pueblos y ciudades, alimentándose de semillas, insectos y restos de origen humano, y usando edificios y construcciones para nidificar. Esa estrecha relación lo convierte en un indicador fiel del estado ambiental de los entornos urbanos y rurales donde habitamos.

Precisamente por eso, cuando sus poblaciones disminuyen, la señal de alarma no sólo afecta a la biodiversidad. Un estudio publicado en 2025 en la revista Ardeola cuantificó por primera vez los beneficios que las aves aportan a los ecosistemas urbanos y a la calidad de vida de las personas, confirmando que el papel del gorrión en la salud de nuestras ciudades es insustituible y que su declive nos afecta a todos.

gorriones comiendo
La presencia de comida de los humanos atrae a los gorriones, una alimentación que les puede perjudicar.

La última década, la más dura

Solo en los últimos diez años, la población ha perdido en torno a 4 millones de ejemplares. El gorrión fue elegido Ave del Año en 2016 por el grave declive que ya presentaba entonces; una década después, la situación no ha mejorado: seguimos perdiendo cerca de 300.000 gorriones al año en España, sin que ninguna política pública haya logrado frenar la tendencia.

Esta caída continuada convierte al gorrión en un termómetro ambiental de primera magnitud. Lo que es malo para esta pequeña ave resulta también malo para todos los habitantes de las ciudades, incluidos los seres humanos, como viene recordando SEO/BirdLife. Salvar al gorrión es, en el fondo, una forma de preservar la calidad de vida de todos.

Las causas del declive

Entre los factores que explican este retroceso destaca la pérdida de lugares de nidificación. Las nuevas edificaciones carecen de los huecos y recovecos que el Passer domesticus necesita para criar, y las rehabilitaciones energéticas sellan fachadas y tejados eliminando los últimos refugios disponibles. Basta una obra de aislamiento exterior para que un edificio entero deje de ser habitable para estas aves de la noche a la mañana.

A esto se suma la reducción drástica de insectos, consecuencia del uso masivo de pesticidas en parques y jardines. Los pollos de gorrión necesitan proteína animal para sobrevivir en sus primeras semanas de vida, y sin insectos esa cría se vuelve inviable.

La contaminación del aire, el exceso de luz y ruido urbano, la depredación por gatos domésticos no controlados y la escasez de vegetación autóctona completan el cuadro de amenazas que acosa a estas aves en las ciudades españolas.

El gorrión molinero, aún peor

El gorrión común no es la única especie en dificultades. El gorrión molinero presenta una situación todavía más alarmante, con una caída superior al 40% desde 1998. España ha perdido más de 2 millones de ejemplares de esta especie, lo que equivale a unos 80.000 ejemplares menos cada año desde finales del siglo pasado.

Por contraste, el gorrión chillón mantiene una tendencia aproximadamente estable, mientras que el gorrión moruno ha experimentado una expansión notable en las últimas décadas. Estas diferencias muestran que no todas las especies responden igual a los cambios del territorio: las más vinculadas a los entornos humanizados y a los modelos agrícolas tradicionales son las que más sufren el impacto de la transformación urbana y el abandono del campo.

Renaturalizar las ciudades

La principal vía para salvar al gorrión pasa por devolver naturaleza a los espacios urbanos. Más vegetación autóctona, más insectos y una gestión más ecológica de parques y jardines favorecen directamente la biodiversidad y mejoran la calidad de vida de los ciudadanos. Tejados ajardinados, fachadas vegetales y corredores ecológicos urbanos son herramientas que ya se aplican con resultados positivos en varias ciudades europeas.

SEO/BirdLife ha participado en proyectos de renaturalización urbana en ciudades como Santander, Pinto o Girona, impulsando actuaciones para mejorar los hábitats de aves e insectos y acercar la naturaleza a la ciudadanía.

El Marco Global para la Biodiversidad de Kunming-Montreal y el Reglamento europeo de Restauración de la Naturaleza subrayan, además, la importancia de integrar la biodiversidad en la planificación urbana, un compromiso que España debe trasladar a sus municipios de forma urgente.

Rehabilitar sin destruir nidos

Las obras de rehabilitación de edificios representan otra amenaza directa. El sellado de huecos en fachadas, el aislamiento exterior y la renovación de cubiertas están destruyendo con frecuencia nidos y refugios de aves protegidas, algo que vulnera la Directiva de Aves y la legislación española de biodiversidad, aunque rara vez tenga consecuencias para las empresas o administraciones responsables.

Para evitarlo, SEO/BirdLife ha remitido al Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana una propuesta para incorporar en el Código Técnico de la Edificación la obligación de preservar la fauna urbana. Juan Carlos Atienza, responsable de la Unidad de Incidencia para la Transición Verde de SEO/BirdLife, lo resume con claridad: «Está en manos del Ministerio, de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos asegurar que nuestros edificios, parques y jardines sean también espacios compatibles con la biodiversidad urbana. No es una cuestión de inversión, sino de voluntad y de empatía con la naturaleza».

La organización pone a disposición pública su Guía técnica para conservar y fomentar la biodiversidad en obra nueva y edificación, que demuestra que es perfectamente posible rehabilitar energéticamente un edificio sin sacrificar los nidos de gorriones, vencejos y aviones. Basta con planificar las obras fuera del periodo reproductor y mantener o sustituir los huecos afectados.

Gorriones comedero

Qué puedes hacer para salvar al gorrión

Instalar una caja nido en el balcón, plantar vegetación autóctona en la terraza, evitar pesticidas en el jardín o participar en iniciativas ciudadanas como Aves de Barrio son gestos sencillos con un impacto real sobre las poblaciones locales.

Respetar los huecos de nidificación durante cualquier obra de reforma, reclamar a los ayuntamientos más zonas verdes y apoyar a organizaciones como SEO/BirdLife también marca la diferencia.

El gorrión sigue siendo el ave más cercana a las personas, una presencia cotidiana en calles, plazas y balcones que forma parte de la vida de millones de españoles. Su desaparición silenciosa de nuestras ciudades no es inevitable: salvemos al gorrión con decisiones concretas, tanto desde las instituciones como desde cada uno de nosotros.

Consejos para que el gorrión remonte el vuelo

En casa y en el edificio

  • Instala una caja nido en el balcón, terraza o fachada: el gorrión acepta modelos sencillos de madera con entrada de 3,2 cm de diámetro. Es la medida más directa y eficaz a nivel individual.
  • Si vives en una comunidad de propietarios, propón conservar los huecos existentes antes de sellarlos en cualquier reforma. Un hueco de fachada no compromete el aislamiento si se trata correctamente.
  • Exige a tu comunidad que, si hay obras de rehabilitación, se realicen fuera del periodo reproductor (de marzo a julio, aproximadamente) para no destruir nidos activos con pollos.
  • Coloca un bebedero o baño de agua limpia en el balcón o jardín: el agua escasea en las ciudades en verano y es un recurso crítico para la supervivencia de los pollos.
  • Pon un comedero con semillas variadas (mijo, girasol, alpiste) en invierno, cuando el alimento natural escasea. Evita pan blanco y alimentos procesados.

gorriones
El declive de los gorriones es más acusado en áreas urbanas que en las rurales.

En el jardín o la terraza

  • Planta vegetación autóctona: lavanda, romero, tomillo, espliego u otras aromáticas atraen insectos que los pollos de gorrión necesitan para sobrevivir.
  • Un balcón con plantas autóctonas puede ser un criadero de insectos urbano.
  • Elimina los pesticidas del jardín y la terraza. Sin insectos no hay cría posible: los pollos se alimentan exclusivamente de proteína animal en sus primeras semanas de vida.
  • Deja alguna zona del jardín sin segar o con hierba alta: proporciona refugio, insectos y semillas silvestres, los tres recursos que el gorrión más necesita.

En el barrio y la ciudad

  • Participa en Aves de Barrio, la iniciativa de SEO/BirdLife que permite censar las aves de tu entorno y contribuir al seguimiento científico de las poblaciones urbanas.
  • Colabora con el programa SACRE de SEO/BirdLife si quieres ir más allá: recorrer itinerarios de censo cada primavera es una de las formas más útiles de aportar datos reales sobre la evolución de las poblaciones.
  • Reclama a tu ayuntamiento más zonas verdes con vegetación autóctona, menos césped ornamental y una gestión ecológica de parques y jardines que reduzca o elimine el uso de pesticidas municipales.
  • Exige que los nuevos edificios y rehabilitaciones de tu municipio incorporen cajas nido integradas en fachada: es una medida técnicamente sencilla y de coste mínimo.
  • Apoya iniciativas de renaturalización urbana: jardines de polinizadores, huertos comunitarios con plantas autóctonas y corredores ecológicos entre parques aumentan la conectividad del hábitat urbano.

Frente a los gatos y la contaminación

  • Si tienes gato, evita que salga sin supervisión en zonas donde haya nidos activos. La depredación por gatos domésticos y asilvestrados es uno de los factores de presión menos visibles pero más constantes sobre las poblaciones urbanas de aves.
  • Apoya la movilidad sostenible en tu ciudad: menos tráfico motorizado significa menos contaminación del aire, que afecta directamente a la salud y a la reproducción de los gorriones.
  • Reduce la contaminación lumínica cerca de zonas de nidificación: la luz artificial nocturna altera los ritmos biológicos de estas aves y reduce su éxito reproductor.