El truco de la OCU para ahorrar en calefacción: sólo tienes que usar un ventilador
Un truco para aplicar en el ventilador que tienes en casa y que te permitirá ahorrar en calefacción
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Con el duro invierno que estamos pasando, sufriendo varias borrascas seguidas, muchos están preocupados sobre sus efectos, también en la factura de la luz o el gas, de la que se espera una subida más que marcada. Radiadores, bombas de calor, calderas, calefactores… todo suma. Y aunque tener una casa calentita es importante, cada euro cuenta. Por eso, cada temporada fría surgen ideas para mantener el confort sin disparar el gasto. Una de las últimas recomendaciones llega de parte de la OCU con un truco que sorprende: usar un ventilador en pleno invierno.
De entrada puede parecer algo que no tiene mucho sentido dado que solemos asociar los ventiladores al verano. Sin embargo, la Organización de Consumidores y Usuarios explica que cuando se utiliza de la forma correcta, el ventilador no sólo no incrementa el consumo energético, sino que nos permite mejorar el rendimiento de la calefacción. ¿Y cómo?, te estarás preguntando, puedes haciendo que el calor se distribuya mejor por la habitación. Esto se debe al principio básico de que el aire caliente sube. Y si nadie lo mueve, se queda en el techo mientras tú pasas frío, de modo que activar el ventilador en modo invierno revierte ese efecto. Las aspas giran al revés y empujan el aire cálido hacia abajo. Así, la temperatura es más uniforme y se puede reducir la potencia del sistema de calefacción sin perder confort.
El truco del ventilador que la OCU recomienda en invierno
El uso de un ventilador en pleno invierno puede parecer una contradicción pero si lo piensas bien, tiene su lógica. El aire caliente sube, siempre. Se acumula arriba, cerca del techo, mientras tú sigues con las manos frías y los pies congelados. En casas con techos altos o con un aislamiento mejorable, eso se nota más todavía. Y ahí es donde entra el ventilador, pero con una función diferente a la que tiene en verano. En lugar de refrescar, lo que hace es mover el aire. Algunos ventiladores de techo, sobre todo los más modernos, tienen un modo invierno. Cambian el sentido del giro de las aspas, van en el sentido de las agujas del reloj, y generan una corriente suave que hace bajar el aire caliente acumulado arriba.
Este pequeño ajuste sirve para que el calor llegue donde tiene que llegar: a ti. No crea ráfagas molestas ni corrientes frías, simplemente redistribuye mejor la temperatura. ¿El resultado? Puedes bajar uno o dos grados el termostato y seguir igual de cómodo. Y eso, a la larga, se nota.
Bajar el termostato sin pasar frío: cuánto puedes ahorrar
Puede parecer que sumar un ventilador a la calefacción complica las cosas o sube el gasto, pero es justo al revés. Consume muy poco, entre 15 y 30 vatios por hora, muy por debajo de lo que requiere una caldera o una estufa. Lo importante es que no añade calor, sólo mueve el que ya existe, haciendo que se reparta mejor por toda la habitación. Eso permite bajar el termostato uno o dos grados sin perder confort. Según expertos en eficiencia, este pequeño ajuste puede suponer hasta un 10 % de ahorro mensual. Y si lo mantienes todo el invierno, el efecto en la factura es más que visible.
Cómo activar el modo invierno en tu ventilador
No necesitas conocimientos técnicos ni herramientas. Activar el modo inverso es muy sencillo. En la mayoría de ventiladores de techo hay un pequeño interruptor en el motor (suele estar en la carcasa, cerca de las aspas), o bien una opción en el mando a distancia. Una vez activado, las aspas girarán en sentido horario, justo lo contrario de lo habitual en verano.
Es importante ponerlo a baja o media velocidad. Si lo activas al máximo, crearás corriente, y eso no es lo que se busca. La idea es mover el aire caliente suavemente, sin levantar papeles ni molestar con ráfagas directas. En pocos minutos, se empieza a notar que el calor se reparte mejor. Además, puedes programarlo para que funcione en ciertos momentos del día, como por ejemplo justo después de encender la calefacción. Así acelera el calentamiento del ambiente y optimiza el uso de energía.
¿No tienes ventilador de techo? Aún puedes aplicarlo
Si en casa no cuentas con un ventilador instalado en el techo, no pasa nada. No necesitas hacer obras ni comprar uno nuevo para poner en práctica este truco. Un ventilador de pie o de torre también puede servir, siempre que lo uses bien. Basta con colocarlo en una esquina y orientarlo ligeramente hacia arriba, para que ayude a romper la capa de aire caliente que suele quedarse atrapada en lo alto.
Es cierto que el efecto no será tan envolvente como el que se consigue con uno de techo, pero la mejora en la temperatura se notará, sobre todo en habitaciones pequeñas o con techos bajos. En muchos casos, es suficiente para no tener que subir más la calefacción. Y si tienes calefacción centralizada, probar este método en el salón o en la zona principal de la casa puede aliviar la carga del sistema. El calor se reparte con menos esfuerzo y la sensación térmica mejora sin gastar más.