El entrenador del Leeds acusa a Guardiola de hacer trampas para ganar el partido de Premier
El técnico del Leeds no se cree una lesión y considera que el City lo hizo para perder tiempo
El Manchester City ganó por 3-2 al Leeds con un gol en el tiempo de descuento
Guardiola quiere llevarse a Oyarzabal en enero
Pique en la Premier League. Daniel Farke, entrenador del Leeds, acusó a Pep Guardiola de hacer trampas durante el partido que les enfrentó este sábado en la Premier League. El Manchester City ganó por 3-2 al Leeds con un gol en el tiempo de descuento, pero antes, el conjunto entrenado por Guardiola paró muchos minutos el juego por una supuesta lesión de Donnarumma… que el técnico del Leeds no se cree.
La polémica ocurrió en el minuto 57, cuando el portero del Manchester City se tiró al suelo alegando una lesión. El Leeds acababa de marcar su primer gol, poniendo el 2-1 en el marcador, y el encuentro se paró durante varios minutos para que se atendiera a Donnarumma. El Leeds acabó después empatando, pero en un descuento de 10 minutos por esa supuesta lesión del portero italiano (que siguió en el encuentro), el Manchester City acabó marcando el gol de la victoria.
Para Farke, entrenador del Leeds, Donnarumma fingió una lesión con la colaboración de Guardiola. «La razón por la que (Donnarumma) se tiró al suelo fue obvia. Fue inteligente por su parte. Hay un motivo por el que lo hace el portero y no un jugador de campo. Si fuera un jugador de campo, tendría que abandonar el terreno de juego», explicó Farke.
El entrenador del Leeds insinuó que Guardiola hizo eso con su portero para ajustar cosas en el equipo, tener unos minutos para cambiar tácticamente a su plantilla y coger aire tras ese momento en el que el Leeds se había metido en el encuentro.» ¿Si me gusta? ¿Si encaja con el juego limpio? ¿Si debería permitirse? Me lo guardo para mí», añadió Daniel Farke en rueda de prensa, pidiendo que los responsables del fútbol inglés «encuentren una solución».
El partido fue tenso y después siguió también, toda vez que Guardiola se cabreó porque tuviera que esperar mucho tiempo a dar la rueda de prensa posterior al encuentro por la tardanza en salir de Farke, que al ser el entrenador visitante debía hablar en primer lugar.
Sobre la polémica y esas acusaciones del entrenador rival, Guardiola aseguró que no habló con su portero. «Cuando pasó, miré al banquillo y dije: ‘James, calienta’ (en referencia a Trafford, portero suplente)», explicó Guardiola, que sacó su lado victimista otra vez al decir que le «encantaría que existieran los tiempos muertos» porque «estoy bastante seguro de que, si lo repetimos, la Premier League nos multará».