La psicología confirma que las personas que hablan alto y a veces gritan no son agresivas, en realidad sienten las emociones con más fuerza que el resto
Hay personas que hablan alto, gesticulan mucho y elevan la voz cuando cuentan algo que les emociona. Para quienes las escuchan, ese comportamiento puede confundirse rápidamente con enfado, agresividad...