Frases para la Historia

Kitarō Nishida, filósofo: «Para conocer algo verdaderamente, hay que olvidarse del propio yo y unirse con el objeto»

Kitarō Nishida. Imagen generada con IA.
Kitarō Nishida. Imagen generada con IA.
Aitana Pascual
  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

Conocer algo de verdad puede exigir mucho más que observarlo desde la distancia. El filósofo japonés Kitarō Nishida defendió una concepción del conocimiento en la que el individuo debía dejar en segundo plano su propio yo para entrar en contacto directo con aquello que quería comprender. «Para conocer algo verdaderamente, hay que olvidarse del propio yo y unirse con el objeto» resume una de las ideas centrales de su filosofía y plantea una cuestión que sigue teniendo vigencia, ya que ¿podemos comprender la realidad sin convertirnos en espectadores separados de ella?

Una filosofía diferente

Kitarō Nishida nació en 1870 y está considerado una de las figuras fundamentales de la filosofía japonesa moderna. Su pensamiento recibió influencias tanto de la tradición budista, especialmente del zen, como de diferentes corrientes de la filosofía occidental. Su objetivo fue abordar algunos de los grandes problemas filosóficos desde una perspectiva capaz de superar determinadas divisiones entre Oriente y Occidente.

Uno de los conceptos fundamentales de su primera etapa fue el de «experiencia pura», desarrollado especialmente en su obra An Inquiry into the Good, publicada originalmente en 1911. Para Kitarō Nishida, la experiencia en su forma más inmediata aparece antes de que la mente establezca una separación entre un sujeto que conoce y un objeto que es conocido. No existiría primero un yo aislado que contempla el mundo desde fuera.

Olvidarse del propio yo

Esta concepción ayuda a comprender el sentido de la frase atribuida a Kitarō Nishida. Cuando una persona observa algo intentando imponer inmediatamente sus categorías, opiniones o expectativas, existe una distancia entre el observador y aquello que observa. El filósofo japonés buscaba precisamente cuestionar esa separación y acercarse a una experiencia más directa de la realidad.

La idea puede entenderse con situaciones cotidianas. Cuando alguien escucha música y deja de pensar conscientemente en sí mismo, puede llegar a sentirse completamente absorbido por ella. Algo parecido ocurre cuando una persona practica una actividad hasta concentrarse tanto que deja de prestar atención a su propio proceso mental. Para Kitarō Nishida, experiencias de este tipo permiten aproximarse a una realidad anterior a la división entre sujeto y objeto.

El conocimiento como unión

Kitarō Nishida no planteaba simplemente que hubiera que abandonar el pensamiento racional. Su filosofía evolucionó considerablemente a lo largo de varias décadas y terminó desarrollando conceptos como el basho o lugar, además de su conocida «lógica del lugar». En sus obras posteriores continuó buscando una forma de explicar cómo el individuo, el mundo y aquello que conoce están relacionados.

Por eso, la frase de Kitarō Nishida adquiere un significado especialmente profundo, ya que conocer no sería únicamente acumular información sobre algo, sino implicarse en aquello que se intenta comprender. Esta perspectiva también conecta con su posterior concepto de «intuición activa», mediante el cual el conocimiento no se limita a contemplar pasivamente la realidad, sino que surge en relación con la acción y la experiencia.

Una reflexión todavía actual

Más de un siglo después, las ideas de Kitarō Nishida siguen despertando interés entre investigadores de filosofía japonesa, fenomenología, budismo y teoría del conocimiento. Su propuesta cuestiona una costumbre muy extendida, que es pensar que para conocer algo debemos situarnos completamente fuera de aquello que estudiamos.

La enseñanza que queda detrás de esta frase es sencilla, pero profunda. A veces, comprender exige dejar de preguntarnos únicamente qué pensamos nosotros sobre algo y permitir que aquello que tenemos delante transforme nuestra propia mirada. Para Kitarō Nishida, el conocimiento más profundo comienza precisamente cuando la frontera entre quien conoce y lo conocido deja de parecer tan evidente.

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias