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Expertos coinciden: colocar una botella de plástico en el techo puede transformar por completo tu casa sin hacer obras

Expertos coinciden: colocar una botella de plástico en el techo puede transformar por completo tu casa sin hacer obras
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Una simple botella de plástico llena de agua puede convertirse en una fuente de iluminación natural para estancias con poca luz. La conocida como lámpara de Moser aprovecha la refracción de los rayos solares para repartir la claridad por el interior de una habitación, sin necesidad de utilizar electricidad. Ésta ingeniosa solución comenzó a popularizarse en Brasil y, con el tiempo, pasó a formar parte de diferentes proyectos de iluminación comunitaria en otros países gracias a su sencillez y bajo coste.

La botella actúa como un difusor de luz solar. Al atravesar el agua, los rayos del sol cambian de dirección y se dispersan, consiguiendo que la claridad llegue a una zona más amplia del interior. Este efecto permite iluminar espacios que reciben poca luz natural, pero el sistema tiene una limitación evidente: depende de la luz del sol. Por lo tanto, funciona durante el día, pero no puede sustituir a una bombilla o lámpara eléctrica cuando llega la noche.

La técnica de la lámpara de Moser

La historia de la lámpara se remonta a Brasilia, entre los años 1976 y 1977, cuando Alfredo Moser trabajaba como mecánico para una empresa de telecomunicaciones. En aquella época, la compañía realizaba labores de seguimiento relacionadas con los accidentes de avión que se producían en la Amazonia, cuyos rescates podían demorarse considerablemente. Durante ese periodo, surgió la idea de utilizar una botella blanca llena de agua como fuente de luz o señal.

La luz solar que atravesaba el líquido podía concentrarse de tal forma que incluso se planteaba su posible utilidad para generar fuego y humo en zonas de difícil acceso. Años después, después de mudarse a Uberaba y abrir su propio taller, seguía dándole vueltas a aquella idea, y la crisis energética que sufrió Brasil entre 2001 y 2002 terminó dando el impulso definitivo para desarrollar el sistema de iluminación mediante botellas de agua que posteriormente se conocería como «lámpara de Moser».

«Estaba en casa de mi sobrina y vi encima de la mesa de la cocina una botella PET de 600 ml con agua. El sol golpeaba e iluminaba la pared. Al otro día, al llegar al taller, coloqué la botella con agua en un hueco que hice en el tejado y la claridad iluminó todo el cuarto oscuro. Fue allí que comencé a desarrollar mejor el concepto, poniendo un poco de lejía para que el líquido no quedase turbio y así facilitar el paso de la luz. Me di cuenta de que la tapa de la botella se pulverizaba, resecada por el sol y coloqué un cinta negra de película para protegerla», explica Alfredo Moser a Believe Earth.

El sistema comenzó a adquirir una mayor difusión internacional a partir de 2011, cuando la organización MyShelter Foundation incorporó esta idea a su programa Liter of Light en Filipinas. El objetivo era mejorar la iluminación de viviendas mediante materiales económicos y fáciles de conseguir. Posteriormente, el método se extendió a otros países debido a su bajo coste, al aprovechamiento de botellas de plástico y a que no requiere consumo eléctrico durante las horas de luz. Distintas referencias de la UNESCO también han recogido iniciativas de este tipo desarrolladas en más de 30 países.

Paso a paso

El sistema consiste en colocar una botella PET transparente llena de agua atravesando el techo, de forma que una parte del recipiente quede en el exterior y la otra en el interior de la estancia. La parte expuesta debe recibir directamente los rayos del sol para aprovechar al máximo la luz disponible durante el día.

Al atravesar el agua, los rayos solares cambian de dirección y se dispersan, haciendo que la luz se distribuya por una superficie interior más amplia. De este modo, una habitación con pocas ventanas o con una iluminación natural muy limitada puede recibir una cantidad considerable de claridad durante las horas de sol.

  1. Limpia una botella PET transparente y retira la etiqueta. Llénala de agua y ciérrala bien con el tapón.
  2. Elige un punto del techo que reciba directamente los rayos del sol durante buena parte del día.
  3. Haz un agujero en el techo con un diámetro adecuado para introducir la botella.
  4. Coloca la botella atravesando el techo, de manera que una parte quede en el exterior y otra dentro de la habitación.
  5. Sella cuidadosamente el espacio que queda alrededor de la botella para evitar que entre agua de lluvia y asegúrate de que quede bien fijada.
  6. Una vez instalada, los rayos solares atravesarán el agua y se dispersarán hacia el interior, proporcionando iluminación natural durante las horas de sol.

Finalmente, cabe señalar que, antes de poner en práctica esta técnica, hay que comprobar las características del techo y recurrir a un profesional si existe riesgo de comprometer su estructura o impermeabilización. La lámpara de Moser ofrece una forma económica de aprovechar la luz solar durante el día, aunque su eficacia depende de la cantidad de radiación disponible y de que la instalación se realice correctamente.

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