Ministerio del Interior

Marlaska reacciona a las agresiones a los policías en los disturbios dotándolos de ¡spray pimienta!

Este medio de defensa sólo alcanza a una persona y siempre y cuando esté a menos de tres metros de distancia

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Rosalina Moreno

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reaccionado a las agresiones a los policías en los disturbios dotándolos de spray pimienta. La misma medida que también ha desplegado el Gobierno de Pedro Sánchez en Ceuta con los militares para que se defiendan de las agresiones de los invasores. En ambos colectivos, la reacción del Ejecutivo ha generado críticas, ya que consideran que es «una medida blanda y totalmente insuficiente».

«Sólo alcanza a una persona y siempre y cuando esté a menos de tres metros de distancia. Además, conlleva el peligro de que el propio policía se vea afectado por los gases», señalan los agentes consultados.

«¿De qué vale esto? De nada. Y menos para los efectivos de orden público, que necesitan refuerzos operativos y nuevo armamento ante la oleada de violencia que está desatando el crimen organizado y la plataforma anónima que está convocando movilizaciones, creando un caldo de cultivo para ejercer la máxima violencia en las calles, como ocurrió el pasado sábado en Barcelona», agregan.

Cabe destacar que el propio Ministerio del Interior alertó el pasado viernes de atentados yihadistas contra policías y manifestantes en España.

Si bien antes de 2008 ya se habían distribuido sprays de defensa a determinadas unidades policiales, ahora se ha hecho de forma generalizada para que los agentes puedan defenderse. Un material que se suma a la defensa y el arma de fuego.

Hasta la fecha, el spray de defensa personal se distribuía y asignaba al personal policial adscrito a unidades de Seguridad Ciudadana. «Dado que la delincuencia en España es cada vez más violenta y las agresiones a policías se incrementan paulatinamente, como reflejan las estadísticas del Ministerio del Interior, produciéndose un grave deterioro del principio de autoridad, la Dirección General de la Policía ha determinado ampliar la distribución y asignación del spray de defensa personal a otras unidades, de acuerdo con las necesidades del servicio», según ha informado el director adjunto operativo (DAO), José Luis Santafé.

Por ello, el pasado 19 de octubre dictó un protocolo para incorporar los nuevos modelos de spray: el RASS Stream 88 MK3, que es de dotación individual, personal e intransferible, y el MK9, de dotación colectiva para orden público, aunque su utilización es individual y responde luego el agente que lo usa. Un protocolo que el Sindicato Unificado de Policía (SUP) exige revisar para que «el miedo a una sanción no frene a los agentes ante una agresión».

Una treintena de policías heridos

En las últimas semanas han sido atacados una treintena de policías a manos de antisistema, tanto en el asentamiento en la Puerta del Sol, como en protestas por la vivienda o en las movilizaciones alentadas por Blocus, la plataforma anónima que difundió en redes sociales una convocatoria por la «calidad de los institutos» y terminó derivando en graves disturbios en Barcelona.

En concreto, el pasado 4 de octubre, los disturbios provocados por grupos radicales de izquierda frente al Palacio de las Artes en Valencia por la vivienda se saldaron con 9 antidisturbios heridos.

Además, el pasado 12 de octubre los antisistema de Sol tiraron a un agente al suelo y empezaron a patearlo sin piedad hasta que los compañeros del policía lograron auxiliarlo de esta turba de radicales. Un ataque en el que resultaron heridos hasta cuatro agentes. Aparte de las patadas, estos radicales la emprendieron contra los policías lanzándoles botellas. Uno de ellos recibió un botellazo en la cabeza, otro en la pierna, mientras que a otro le hicieron un corte en la muñeca.

Y este sábado han resultado heridos 15 policías, cuatro de ellos graves, en las revueltas en la Ciudad Condal que tendrán su réplica el próximo fin de semana en Madrid y otras 11 ciudades el próximo fin de semana.

Preocupación de los policías

«Es muy preocupante lo que estamos viviendo en las últimas semanas, con episodios de violencia contra los policías que evidencian un deterioro del principio de autoridad, y nos inquieta que esos hechos vuelvan a repetirse, especialmente ante futuros procesos electorales», declara a OKDIARIO Ana María Alarcón, portavoz del SUP.

Además, recuerda que «España sigue en nivel 4 de alerta antiterrorista y que no podemos descartar que alguien intente aprovechar una concentración multitudinaria para acometer un acto violento». Por ello, el SUP exige «más prevención, más efectivos y más medios».

«Es necesario reforzar la protección de los agentes ante las convocatorias del 31 de octubre, así como dar una respuesta eficaz frente a los ataques premeditados contra la autoridad, también cuando sus autores sean menores de edad», sostiene este sindicato.

Ante las nuevas convocatorias anunciadas, en las que se plantean agresiones directas contra policías y daños intencionados a vehículos policiales, el SUP reclama «reforzar los servicios de información, la coordinación entre los cuerpos policiales y la planificación de los dispositivos, garantizando los medios humanos y materiales adecuados para proteger a los agentes».

En cuanto a la elevada participación juvenil en los disturbios del pasado sábado, cuando 76 de los 130 detenidos eran menores, señala que la situación exige abordar con urgencia la respuesta frente a delitos violentos cometidos por menores, especialmente cuando existan indicios de planificación previa o actuación coordinada.

En concreto, reclama evaluar la eficacia de la Ley Orgánica 5/2000, reguladora de la responsabilidad penal de los menores, y estudiar las reformas que resulten necesarias para garantizar una respuesta proporcionada y efectiva ante los delitos de atentado contra la autoridad, sin renunciar a los objetivos de reeducación y prevención de la reincidencia.

Este sindicato recuerda que el principio de autoridad constituye una garantía para la seguridad de todos los ciudadanos y hace hincapié en que «las amenazas dirigidas contra los policías no pueden normalizarse ni quedar reducidas a una consecuencia habitual de los dispositivos de orden público».

«El principio de autoridad se defiende con hechos. No podemos permitir que se planifiquen agresiones contra policías, se utilicen las redes sociales para promoverlas y se extienda la sensación de que estas conductas carecen de consecuencias. La respuesta del Estado debe ser firme, preventiva y eficaz», sentencia.

Críticas al protocolo del spray

Uno de los aspectos del protocolo del gas pimienta que preocupa al SUP es la recomendación de mantener una distancia mínima de tres metros para utilizar el spray. Aunque la instrucción la presenta como una recomendación operativa, este sindicato exige que quede expresamente aclarado que no constituye una prohibición de empleo a distancias inferiores cuando las circunstancias de la intervención lo justifiquen.

También reclama que se precise el principio de empleo progresivo de los medios policiales, «evitando interpretaciones que obliguen a utilizar previamente herramientas ineficaces o a asumir riesgos innecesarios antes de recurrir al medio más adecuado para neutralizar una amenaza».

El SUP señala, además, el apartado relativo a la responsabilidad disciplinaria, que recuerda las consecuencias de cualquier utilización contraria al protocolo. Este sindicato considera imprescindible que la Dirección General de la Policía establezca «garantías claras para que las actuaciones sean valoradas atendiendo a las circunstancias reales, al peligro existente y a la información disponible para el agente en el momento de intervenir».

«No se puede exigir a un policía que decida en segundos y después analizar su actuación como si hubiera tenido todo el tiempo del mundo. La proporcionalidad es imprescindible, pero también proteger a quienes tienen la obligación de intervenir», sostiene el SUP.

Asimismo, reclama formación práctica obligatoria antes de la entrega de este material, reciclaje periódico dentro de la jornada laboral, acceso a los informes técnicos que fundamentan las instrucciones y una diferenciación expresa entre obligaciones, recomendaciones y situaciones excepcionales.

Por ello, el SUP pide que esta cuestión sea abordada con urgencia en el Consejo de Policía y en la Comisión de Seguridad y Salud Laboral, con el objetivo de introducir las aclaraciones necesarias y «garantizar que el nuevo equipamiento contribuya realmente a mejorar la protección de los agentes y de los ciudadanos».

«Precisamente ahora, los agentes se encuentran con este nuevo protocolo del spray policial que genera inseguridad jurídica. Dotar de más medios a los agentes no sirve de nada si las instrucciones sobre su utilización generan inseguridad jurídica o condicionan su capacidad de respuesta», subraya Ana María Alarcón, indicando que «por supuesto que debe haber responsabilidades ante un uso indebido», pero que «no se puede pretender que un policía, mientras está siendo agredido, esté calculando si se encuentra a dos o tres metros del agresor».

«Las intervenciones son dinámicas y las recomendaciones no pueden convertirse en límites rígidos. No podemos dar a los policías herramientas para defenderse y al mismo tiempo generarles miedo a utilizarlas por acabar expedientados», concluye.

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