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Durante décadas, el inodoro blanco ha sido uno de los elementos imprescindibles en cualquier baño. Su diseño sencillo, su facilidad para combinar con prácticamente cualquier estilo decorativo y la sensación de limpieza asociada al color blanco lo han convertido en una opción prácticamente universal. Sin embargo, esta estancia también está viviendo su propia transformación y cada vez hay más alternativas que buscan sustituir los modelos tradicionales por soluciones tecnológicas. Entre ellas destacan los inodoros inteligentes, que combinan las funciones habituales del inodoro con diferentes sistemas automatizados. Los modelos más avanzados incorporan lavado con agua, secado, apertura y cierre automático de la tapa, iluminación nocturna o sistemas de limpieza, entre otras prestaciones.
Pero, ¿qué es exactamente un inodoro inteligente? Se trata de un sanitario equipado con diferentes componentes electrónicos y sistemas automatizados que amplían las funciones de un inodoro tradicional. Una de las funciones más conocidas es el lavado mediante agua con diferentes posiciones, intensidad y temperatura. Además, algunos modelos permiten utilizar un sistema de secado con aire caliente, eliminando así la necesidad de utilizar papel higiénico.
La tecnología llega al cuarto de baño con los inodoros inteligentes
El origen del inodoro inteligente se encuentra en Japón, donde las primeras versiones comenzaron a popularizarse durante la década de los 80. El concepto partía de una idea sencilla: incorporar las funciones del bidé europeo (un sanitario destinado a la higiene de la zona íntima) directamente en un asiento de inodoro eléctrico. La empresa Toto lanzó su primer Washlet en 1980, inspirado en unos asientos con agua templada que llegaron a Japón en los años 60 y que se usaban sobre todo en hospitales. Aunque al principio costó que calara, Japón se convirtió en el país de referencia de este mercado y, actualmente, más del 80 % de los hogares de dos o más personas tiene algún tipo de inodoro con bidé electrónico, según los datos del Gobierno japonés.
Un inodoro inteligente o inodoro japonés es un sanitario de última generación que incorpora diferentes tecnologías para mejorar la experiencia de uso, como los sensores de movimiento, los asientos calefactados y el bidé incorporado. Además, los modelos más avanzados ofrecen diferentes funcionalidades que permiten adaptar el uso a las preferencias de cada persona. Entre ellas están la posibilidad de regular la temperatura del agua, los sistemas de autolimpieza y las cánulas de lavado, que pueden incorporar diferentes posiciones e incluso funciones de masaje.
A estas prestaciones se suman otras características como la iluminación LED mediante sensores, el control remoto y el secado con aire caliente. La combinación de todos estos elementos permite disfrutar de una experiencia más personalizada y cómoda que la que ofrece un inodoro convencional.
Características
Los inodoros inteligentes se diferencian de los modelos convencionales por incorporar tecnologías avanzadas y diferentes funciones automáticas, todas ellas pensadas para hacer más cómodo, práctico e higiénico su uso diario.
Entre sus principales componentes tecnológicos se encuentran los sensores de iluminación LED, que detectan la presencia del usuario y activan una luz para facilitar el uso del inodoro durante la noche. También destacan los paneles de control digitales, desde los que se pueden ajustar aspectos como la temperatura del asiento, la presión del agua del bidé o la potencia del secado con aire caliente.
La autolimpieza es una función muy útil, ya que permite limpiar determinadas partes del inodoro, como las cánulas de lavado, después de cada uso, optimizando la higiene en el baño. A ello se suma el secado con aire caliente, una prestación que permite reducir el uso de papel higiénico y ofrece una experiencia más cómoda después del lavado.
Modelos de vanguardia
Los inodoros inteligentes más avanzados ofrecen una limpieza suave y profunda mediante gotas de agua enriquecidas con aire, además de incorporar un chorro especialmente delicado adaptado a la anatomía femenina. El brazo de ducha puede realizar movimientos hacia delante y hacia atrás para ampliar la zona de limpieza y también modificar el chorro para crear un agradable efecto de masaje.
Otra de sus prestaciones es un sistema integrado de absorción de olores que ayuda a mantener el baño libre de malos olores durante el uso. Algunos modelos también incorporan una lámpara de luz ultravioleta que desinfecta automáticamente el brazo de ducha después de cada uso. A esto se suma un esmalte repelente de la suciedad que facilita la limpieza y un acabado de alta calidad que ayuda a reducir la proliferación de bacterias en la superficie del producto.
Asimismo, cuentan con un sistema de secado mediante aire caliente con diferentes niveles de temperatura regulables, lo que permite reducir el uso de papel higiénico después del lavado. Además, el asiento calefactado proporciona una agradable sensación de calor y hace que la experiencia resulte más cómoda, especialmente durante los meses más fríos.
Tres opciones: inodoro completo, tapa electrónica o accesorio de bidé
Conviene no confundir las distintas opciones que hay en el mercado. Por un lado está el inodoro inteligente completo, que integra la taza y todos los sistemas electrónicos. Por otro, la tapa electrónica, que se instala sobre una taza compatible y añade el lavado, el secado y el asiento calefactado. Y por último, los accesorios de bidé sin electricidad, más sencillos, que solo incorporan el chorro de agua, por lo que hará falta papel o una toalla para secarse.
Cuánto cuesta un inodoro inteligente y qué hay que tener en cuenta antes de comprarlo
En España los inodoros inteligentes siguen siendo una compra minoritaria y cara. Algunos modelos de marcas como Roca con lavado y secado parten de unos 1.900 euros y las versiones más completas superan los 2.600 euros, a lo que hay que sumar la instalación. Las tapas electrónicas y los accesorios de bidé son una alternativa más económica.
Antes de comprarlo, hay que comprobar que haya toma de agua y un enchufe adecuado cerca del inodoro, y revisar la salida de desagüe, la presión del agua, las medidas y, si se compra solo una tapa, que sea compatible con la taza. También conviene recordar que, aunque un buen sistema de lavado y secado puede reducir mucho el consumo de papel, no todos los modelos lo eliminan por completo.
Finalmente, de cara a 2027, junto con los inodoros japoneses, hay otra tendencia que promete revolucionar el baño: los grifos inteligentes, que se activan automáticamente al detectar el movimiento de las manos. Estos dispositivos electrónicos permiten ahorrar agua y mejorar la comodidad. Además, algunos modelos permiten regular la temperatura y programar diferentes funciones, mientras que otros incorporan sensores táctiles que permiten abrir y cerrar el agua con un simple toque.