Psicología

Los psicólogos expertos lo avalan: las personas que son más felices según envejecen no es porque hayan tenido una vida fácil, sino porque han aprendido a disfrutar de lo que tienen

Imagen generada con IA.
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Aitana Pascual
  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

La felicidad durante la vejez no depende únicamente de haber llevado una vida sin problemas. La psicología del envejecimiento apunta a que la manera de interpretar las experiencias, mantener vínculos significativos y aprender a disfrutar de lo cotidiano puede tener un papel fundamental en el bienestar emocional. La evidencia científica muestra, además, que algunas personas desarrollan con los años una relación diferente con el tiempo, las prioridades y aquello que realmente consideran importante.

Aprender a valorar lo cotidiano

La edad puede modificar la manera en la que una persona establece sus prioridades. La llamada teoría de la selectividad socioemocional, desarrollada por la psicóloga Laura Carstensen, plantea que cuando la percepción del tiempo disponible cambia, las personas tienden a dar mayor importancia a los objetivos emocionalmente significativos y a las relaciones que consideran valiosas. En lugar de buscar constantemente nuevas experiencias, pueden concentrarse más en aquello que les aporta satisfacción y bienestar.

Esto ayuda a entender por qué algunas personas parecen disfrutar más de las pequeñas cosas a medida que cumplen años. Una conversación con un amigo, una comida familiar, un paseo o simplemente disponer de tiempo para una actividad agradable pueden adquirir un valor diferente. No significa que las personas mayores no tengan problemas o preocupaciones, sino que pueden cambiar la forma de decidir qué merece realmente su atención.

La importancia de sentirse dueño de la vida

La investigación más reciente también señala otro elemento importante, ya que el sentimiento de control. Un estudio publicado en septiembre de 2026 analizó durante 14 días a 268 adultos de mediana y avanzada edad y observó que las pérdidas relacionadas con el envejecimiento se asociaban con una menor felicidad, especialmente entre quienes percibían poco control sobre sus vidas.

Por eso, aceptar que el paso del tiempo implica cambios no significa resignarse. Mantener cierta capacidad para decidir, adaptarse a las circunstancias y encontrar actividades significativas puede ayudar a proteger el bienestar emocional. La Organización Mundial de la Salud también destaca la importancia de las conexiones sociales y de mantener actividades que permitan a las personas mayores seguir haciendo aquello que consideran importante.

Así, la idea de que las personas felices al envejecer simplemente han tenido una vida fácil resulta demasiado sencilla. La evidencia apunta a algo más complejo, ya que las dificultades existen, pero también importa cómo se afrontan, qué vínculos se conservan y qué capacidad se desarrolla para encontrar valor en el presente. Envejecer bien no significa tener menos problemas, sino aprender qué merece la pena conservar, disfrutar y cuidar.

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