Atención al móvil de Aldama: conduce a Sánchez
Tengo para mí que el empresario al que la UCO denominó en su día como «nexo corruptor», Víctor de Aldama, es la persona que mejor entendió desde el primer momento que ir contra el poder del Estado (en este caso los investigadores de la Guardia Civil, fiscales y jueces) no resultaba conveniente en absoluto.
Decidió abrir de par en par su colaboración a los investigadores oficiales y, muchos meses después, se puede concluir que ha sido un acierto para su causa.
Aquellos sanchistas, muchos, de variados pelajes e intereses, que mandaron al averno al «traidor» Aldama, a esta hora están recogiendo el carrete. Casi todo lo que ha perorado respecto al inmenso pastel de podredumbre del sanchismo se ha comprobado como cierto; sin embargo, la pieza mayor en la que el empresario siempre insistió continúa viviendo en el Palacio de la Moncloa. Y, mientras ese sujeto amparado por el manto presidencial no caiga el andamiaje, seguirá firme. Lo demás son cuentos parisinos sin relevancia política definitiva.
Es ahora, recuperados sus dispositivos móviles, cuando puede quedar, si es que tiene pruebas fehacientes e irrefutables, expedito el camino que conduzca a la «pista Sánchez». Por ejemplo, Aldama afirmó que Delcy Rodríguez, la factótum venezolana, habló con el presidente Pedro Sánchez durante su viaje de incógnito a Madrid a través de su teléfono móvil. Muy bien, el siguiente paso es demostrarlo. Si ello se confirmara, resulta evidente que sería un antes y un después. Existen, sin embargo, otras muchas afirmaciones aldamistas que han quedado en el aire. Es el momento de abrir esas ventanas de par en par y que caiga la mayor pieza. Insisto, si hay pruebas susceptibles sobre las que un juez pueda ordenar una investigación ad hoc.
Sánchez abusó del poder desde el primer momento en que triunfó la moción de censura contra el inefable Rajoy. Siete años y medio largos de creerse inmortal mientras se entregaba a todo tipo de tropelías… Es la tesis de Aldama. Canta de una vez por todas.