Que Yolanda Díaz mande la Inspección de Trabajo al ministerio de Marlaska

Que Yolanda Díaz mande la Inspección de Trabajo al ministerio de Marlaska

El argumento del Ministerio de Interior de Fernando Grande-Marlaska para no arreglar la calefacción y aire acondicionado, inexistente desde hace cuatro años en los vestuarios de la comisaría de Fuencarral-El Pardo, de Madrid, es que el gasto no compensa para los 10 minutos que los agentes tardan en cambiarse de ropa. O sea, que como el arreglo sale caro, lo conveniente es que los policías se pelen de frío un ratito cada día. El sistema de calefacción y aire acondicionado se estropeó a principios de 2022 y transcurrido este tiempo sigue sin solucionarse, pese a las reiteradas quejas de los agentes. Vamos a ver: si en lugar de una comisaría fueran los vestuarios de una empresa privada, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, habría mandado a la Inspección hace tiempo y multado a los responsables, pero como el responsable es Marlaska lo único que les queda a los agentes es esperar a que cambie el tiempo y deje de hacer frío. La temperatura en los vestuarios es gélida, sobre todo en esta época del año,  por lo que la ropa que los agentes guardan en sus taquillas está como una estalactita, «mojada del frío y la humedad». En verano, como no funciona el aire acondicionado, el calor es asfixiante, más propio de una sauna que de una dependencia policial. El sindicato Jupol, el mayoritario, ha denunciado una «situación inadmisible de dejadez de la Administración», pero, sobre todo, ha entrado en cólera por la respuesta del Ministerio de Interior.

Y es que lo que ni tiene pase es que el coste del arreglo de la calefacción y el aire acondicionado se supedite al tiempo en el que los policías se congelan de frío para concluir que por 10 minutos no merece la pena. Es muy sencillo: en justa reciprocidad que dejen el despacho de Fernando Grande-Marlaska convertido en un iglú durante diez minutos al día y pruebe el ministro a cambiarse de ropa.

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