Grandes fortunas venezolanas esquivaron el protocolo antiblanqueo para comprar viviendas en España
Muchos inversores tuvieron que "construir legalmente la fórmula" para poder utilizar el capital venezolano en España

Grandes fortunas de Venezuela usaron diferentes trucos en su llegada a España para esquivar el protocolo antiblanqueo e invertir su patrimonio en viviendas. Fuentes del mercado inmobiliario explican a OKDIARIO que muchos clientes venezolanos tenían que «construir legalmente la fórmula» para poder utilizar el capital venezolano en su nuevo destino.
Durante las casi tres décadas de régimen chavista muchos ciudadanos salieron de Venezuela huyendo de las políticas de sus dirigentes y otros tantos lo hicieron con el fin de salvar un patrimonio que en el país corría el riesgo de nacionalizarse.
Desde la llegada de Nicolás Maduro en 2013, tras comenzar a sufrir un recorte progresivo de libertades y ver su capital amenazado, muchos de ellos necesitaron encontrar un plan B para no perder su fortuna y justo en ese momento el mercado inmobiliario español se presentaba como una oportunidad.
Sin embargo, tal y como explican las voces consultadas, no es tan sencillo meter cuatro millones de euros en España y «justificar esos fondos», teniendo en cuenta que Venezuela está en la lista de países vigilados con lupa en el tema de la Prevención de Blanqueo de Capitales (PBC).
Fórmulas para evitar el control
Dado el elevado control al que estaban sometidas las cuentas de los recién llegados a España, fuentes del sector inmobiliario aseguran que para comprar los inmuebles que querían, pese a tener la liquidez, necesitaban construir «el modo más adecuado en función de sus características y para adecuarse al marco legal español y poder justificar de dónde viene el dinero».
En este sentido, aseguran que muchos clientes solicitaban un asesoramiento personal antes de llevar a cabo cualquier operación inmobiliaria. En algunos casos –indican– los interesados «montaban alguna sociedad» para «traspasar el patrimonio y convertirlo en una vivienda».
Otra de las vías más utilizadas por dichas grandes fortunas, según las voces expertas consultadas, era la donación. «Algunos tenían un vínculo familiar con España y hacían una donación justificable», apuntan. Asimismo, ese mismo familiar en ocasiones ayudaba a desarrollar una empresa.
De justificar ese dinero correctamente, muchos de los inversores compraban las viviendas «a tocateja»: «Si tenían algún tipo de inversión previa en España podían recurrir a su entidad financiera y esta les ayudaba».
Una financiación cómoda
En cualquier caso, también había algunos millonarios que, por una cuestión financiera, podían traerse gran parte del capital y lo podían pagar directamente. Y otros, por su lado, podían abrir cuenta o tenían relaciones con entidades españolas financiarse en el país.
«Para el cliente latinoamericano en general, financiarse aquí es baratísimo», cuentan los expertos: «Los hispanoamericanos tienen en muchos casos un tipo de interés al 10%, por lo que financiarse aquí al dos o al tres para este tipo de cliente era un chollo».
El inversor latino usaba estas propiedades a menudo como «custodia patrimonial» para resguardar su patrimonio como activo financiero, herencia y en muchos casos también como residencia temporal.