Marlaska ‘castiga’ a 300 policías de Madrid a desnudarse con frío extremo: «El gasto no compensa»
Jupol denuncia el desprecio del ministro a quienes velan por la seguridad de los ciudadanos

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, castiga a 300 policías destinados en Madrid a desnudarse con frío extremo. Así llevan ya cuatro años, y ante la última denuncia de los agentes este invierno, Interior ha alegado: «El gasto de arreglarlo no compensa para 10 minutos» que tardan en cambiarse de ropa.
Una respuesta que ha sentado como un jarro de agua fría a los policías, según denuncian a OKDIARIO, al ver «lo poco que importa» a los mandos este problema que sufren a diario en sus carnes a la hora de cambiarse antes y después del servicio en las instalaciones policiales.
Esta situación de temperaturas extremas se está produciendo en la comisaría de Fuencarral-El Pardo, en el norte de Madrid. Tanto en los vestuarios femeninos como masculinos. El sistema de calefacción y aire acondicionado se estropeó a principios de 2022 y transcurrido este tiempo sigue sin solucionarse, pese a las reiteradas quejas de los agentes, que de esta forma están siendo obligados a desvestirse y cambiarse de ropa con «un frío insoportable” que les estremece y enferma, «poniendo en riesgo también la eficacia del servicio».
«Nos están condenando a coger una pulmonía», denuncian indignados los agentes que sufren a diario este calvario, preocupados por este riesgo al que se ven sometidos, destacando que en los vestuarios de esta comisaría «hace bastante más frío que en la calle». La temperatura en estas instalaciones es «inferior a los 10 grados», como prueba la imagen que acompaña a esta información.
No sólo las instalaciones están heladas, al ponerse la ropa que tienen en las taquillas, los agentes «la sienten mojada, del frío y la humedad» de la estancia. Y en verano, al contrario: el calor que soportan en ellas es «sofocante».
Respeto a la dignidad humana
«Estas condiciones son absolutamente incompatibles con la normativa de prevención de riesgos laborales y con el más mínimo respeto a la dignidad humana», declara a OKDIARIO Aarón Rivero Martín, secretario general del sindicato Jupol, el mayoritario en la Policía Nacional, que ha puesto pie en pared denunciando públicamente en este diario esta «situación inadmisible de dejadez de la Administración» y exigiendo una solución urgente.
«El desprecio al que somete el ministro a quienes velan por la seguridad de los ciudadanos queda patente a diario. Recibimos el abandono de quien más debería apoyarnos», critica Rivero, avisando que de no ponerse fin de inmediato a este problema, Jupol no descarta adoptar las medidas sindicales y legales necesarias para que se resuelva, «porque cuidar de quienes prestan este servicio público cuidando de la seguridad de todos no es una opción, es una obligación».
El problema de esta comisaría afecta a 300 policías de distintas unidades. Son efectivos de los Grupos de Atención al Ciudadano (GAC), que atienden las emergencias, delitos e incidentes que llegan al 091 y realizan controles y patrullaje; del Grupo Operativo de Respuesta (GOR), que es una unidad de Seguridad Ciudadana; y de las oficinas de denuncias y atención al ciudadano (ODAC).
Para los agentes, este «desprecio» supone «hundirlos moralmente». Y se suma a una cadena de «desprecios e injusticias» denunciados por este sindicato, como el impago de las dietas, «completamente obsoletas», la falta de medios para ejercer su trabajo, la equiparación con las policías autonómicas y la profesión de riesgo para todos los agentes, o la maniobra de Marlaska para ocultar las 17.000 agresiones anuales a policías, ya que pretende que se registren como enfermedad común.
La respuesta, «una auténtica vergüenza»
El problema ha sido denunciado por Jupol en diversas ocasiones en las reuniones trimestrales con la Jefatura Superior de Madrid y ante el Comité de Seguridad y Salud, sin que se haya adoptado alguna medida. «Hasta el momento, se ha dado la callada por respuesta. O, lo que es peor, muestras de indiferencia», critica Laura García Pérez, portavoz del sindicato mayoritario de la Policía Nacional, en referencia a la última respuesta recibida sobre que «el gasto no compensa». Una declaración que califica de «absolutamente intolerable», de «una auténtica vergüenza».
Lo cierto es que el Tribunal de Justicia de la Unión Europa (TJUE) ha recordado en múltiples sentencias, entre ellas la de 14 de mayo de 2019 (asunto C-55/18), que «la protección eficaz de la seguridad y la salud de los trabajadores no puede subordinarse a consideraciones de carácter puramente económico».
«Ya es el colmo que la Administración llegue a justificar la falta de actuación alegando que el tiempo mínimo de permanencia en los vestuarios no compensa el coste del arreglo», recalca indignada, precisando que la primera vez que se denunciaron estos hechos ante la Jefatura fue nada menos que en febrero de 2022.
Además, Jupol subraya que en los meses de verano el problema no desaparece, sino que en los vestuarios se alcanzan temperaturas superiores a los 30 grados en los días más calurosos, generando «un ambiente asfixiante» a la hora de cambiarse. «Ni frío extremo ni calor sofocante son aceptables en unas dependencias policiales», sostiene esta agente, advirtiendo que Jupol no va a tolerar que los policías nacionales sigan trabajando «en condiciones impropias por la dejadez y el abandono institucional».
«La salud, la seguridad y la dignidad de los policías no se mide en minutos. Exigimos una solución inmediata y el cumplimiento estricto de la normativa de prevención de riesgos laborales, y que nuestros compañeros trabajen en unas condiciones dignas y no les cueste la salud», concluye Laura García, con 17 años en el Cuerpo.