Antes de que la familia real sueca se reúna, como cada mes de julio, en la residencia estival de Solliden, en la isla de Öland, para celebrar el cumpleaños de la princesa heredera Victoria, Carlos XVI Gustavo y la reina Silvia acostumbran a reservarse unos días lejos del foco mediático. Su destino apenas cambia con el paso de los años: Villa Mirage, una histórica residencia situada en Sainte-Maxime, en plena Costa Azul francesa, que el monarca heredó de su tío, el príncipe Bertil.
Cada verano, el Palacio de Marivent vuelve a convertirse en el epicentro de la actualidad de la Familia Real. Aunque la atención suele centrarse en la agenda de los Reyes o en las tradicionales imágenes de sus vacaciones en Mallorca, el complejo guarda infinidad de historias y curiosidades que hablan de cómo se ha vivido realmente entre sus muros durante más de cinco décadas.