AGRIVOLTAICA

Una aceitera de Jaén sube 5.150 placas solares a más de 4 metros sobre sus olivos para que la cosechadora quepa debajo

Paneles solares elevados sobre un cultivo en una planta agrivoltaica
Paneles solares elevados sobre un cultivo en una planta agrivoltaica
Adrián Villellas

En la provincia de Jaén, donde el olivar marca el paisaje, poner placas solares en el campo suele acabar en discusión. ¿Olivos o paneles? La aceitera Acesur ha decidido no elegir y ha puesto en marcha en Vilches un proyecto con más de 5.150 módulos fotovoltaicos colocados a más de cuatro metros del suelo, justo encima de un olivar que sigue en producción.

La idea tiene nombre, agrivoltaica, que no es otra cosa que usar el mismo terreno para cultivar y para producir electricidad a la vez. Según la compañía, no se arrancará ni un solo árbol y la energía irá directa a su envasadora de Vilches. El truco está en la altura. Y en una máquina muy concreta.

Por qué los paneles van tan altos

Muchos olivares modernos se plantan en seto, es decir, en filas muy densas de árboles bajos, como un seto de jardín pero a lo grande. Se recogen con cosechadoras cabalgantes, máquinas que pasan por encima de la fila, abrazan cada árbol y lo sacuden hasta que cae la aceituna. Vamos, un túnel con ruedas.

Esos olivos se mantienen podados en torno a los dos metros, pero la cosechadora puede rondar los 3,5 metros de alto. Por eso la estructura de Acesur supera los cuatro metros. Si las placas solares estuvieran más bajas, la máquina simplemente no cabría.

En la práctica, subir los paneles obliga a usar pilares más largos y estructuras más firmes frente al viento que en una planta solar normal, pegada al suelo.

Qué producirá la planta de Vilches

La instalación tendrá una potencia de 3,65 megavatios pico, que es lo máximo que dan los paneles con un sol ideal. Irá acompañada de una batería de 3 megavatios hora, capaz de guardar la electricidad de las horas centrales del día para usarla cuando la fábrica la pida, por ejemplo al caer la tarde.

La obra la ejecuta la ingeniería granadina Greening, cuyo consejero delegado, Pablo Otín, sostiene que el valor ya no está solo en generar energía renovable, sino en gestionarla con cabeza. Con la batería, la envasadora depende menos de la red y de los vaivenes del precio de la luz.

El dinero público también pesa. Acesur ha recibido 2,8 millones de euros del programa de renovables innovadoras del IDAE, pagado con fondos europeos y pensado justo para instalaciones agrivoltaicas con baterías. Las previsiones del proyecto hablan de más de 5.000 megavatios hora al año.

Un experimento con grupo de control

Aquí entra la Universidad de Jaén. Una parte de la parcela, algo más de la quinta parte según los datos difundidos del proyecto, quedará sin paneles como zona de control. Funciona igual que un ensayo médico, donde un grupo toma el fármaco y otro no.

Los investigadores medirán la productividad de los olivos, el estrés hídrico (lo mucho o poco que sufre el árbol por falta de agua) y la temperatura del suelo. El profesor Pedro Pérez, de la propia universidad, asesora el proyecto. ¿La gran duda? Si la sombra parcial resta aceituna o, al contrario, protege al árbol en los veranos más duros. Todavía está por ver.

Un grupo de investigación de esa universidad ya publicó en 2023, en la revista Applied Energy, un modelo para olivares en seto. Calculaba que los paneles deberían dejar pasar entre el 57% y el 71% de la luz, según la zona, para no frenar al árbol. De hecho, estimaba que cubrir solo el 1% del olivar mediterráneo evitaría unos 4 millones de toneladas de CO2 al año.

Olivos y placas, una convivencia difícil

El contexto explica tanto interés. En los últimos años, algunos parques solares proyectados en la provincia han despertado protestas de agricultores por el arranque de olivos. Por eso un modelo que no toca los árboles llama tanto la atención.

No es el único ensayo. En Sevilla, un grupo operativo financiado por la Unión Europea prueba desde 2024 una instalación solar desmontable sobre olivos, sujeta con tornillos para no dejar huella en el terreno.

Acesur tampoco parte de cero. En 2023 cubrió 30.000 metros cuadrados con placas fotovoltaicas en cuatro de sus fábricas, que generan unos 3.654 megavatios hora al año. La nueva planta, por tanto, superaría a todas ellas juntas y reforzaría su apuesta por el autoconsumo.

Su director de medioambiente, Nicolás Tejada, lo resume así, «innovar tiene sentido cuando se hace desde el origen». Y en una empresa de aceite, el origen es el olivo.

La nota de prensa oficial del proyecto se ha publicado en la web de Acesur.

Crédito de la imagen: Tobi Kellner (Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0).

Lo último en Techy

Últimas noticias