Morante

El refugio de Morante de la Puebla en Sevilla: una finca de 2,5 hectáreas con museo, plaza de toros y campo de fútbol

Ayuntamiento de la Puebla del Río, Sevilla, Morante
(Foto: Ayuntamiento de La Puebla del Río)
Marta Morales

A orillas del Guadalquivir, en La Puebla del Río (Sevilla), se encuentra la Huerta de San Antonio, la finca que Morante de la Puebla ha convertido en uno de los espacios más personales de su universo. La propiedad cuenta con alrededor de 2,5 hectáreas y reúne en un mismo lugar una vivienda de gran personalidad, espacios dedicados a la tauromaquia, zonas para celebraciones, instalaciones deportivas y un entorno natural privilegiado. La finca se encuentra además en una zona de paso de las hermandades durante la peregrinación del Rocío, por lo que su ubicación está estrechamente relacionada con algunas de las tradiciones más conocidas de Andalucía. Entre caminos rurales, vegetación y la proximidad del Guadalquivir, la propiedad ofrece un paisaje muy ligado al campo sevillano.

Un cortijo andaluz con apariencia de fortaleza

Uno de los aspectos que más sorprende de la Huerta de San Antonio es su arquitectura. La vivienda combina la estética de los antiguos cortijos andaluces con elementos que recuerdan a una fortaleza medieval. Las paredes encaladas, los patios, los arcos, los azulejos y la cerámica conviven con torres y almenas que dan al conjunto una apariencia muy particular.

La decoración mantiene esa misma inspiración tradicional, con macetas de barro, flores y diferentes elementos de la artesanía andaluza. El resultado es una propiedad con una imagen muy reconocible, en la que el blanco de las fachadas contrasta con el verde de la vegetación que rodea la finca.

Ayuntamiento de la Puebla del Río, Sevilla, Morante
(Foto: Ayuntamiento de La Puebla del Río)

Un museo que recorre la carrera de Morante

La tauromaquia ocupa un lugar protagonista dentro de la propiedad. La finca alberga un museo taurino dedicado a la trayectoria de Morante de la Puebla, donde se conservan carteles de ferias, fotografías, capotes, trajes de luces y diferentes recuerdos relacionados con su carrera.

También pueden encontrarse cabezas de toros disecadas y otros objetos vinculados al mundo taurino, creando un recorrido por algunos de los momentos más importantes de la trayectoria del diestro. La colección convierte la vivienda en un espacio donde los recuerdos personales y la historia del toreo comparten protagonismo. En el exterior, la finca cuenta además con una plaza de toros y espacios destinados a la actividad ganadera, reforzando todavía más su carácter taurino.

Sevilla, Morante
(Foto: Morante)

Una finca para celebraciones y experiencias

La Huerta de San Antonio no se limita a ser una residencia. Parte de sus instalaciones se destinan a bodas, celebraciones y diferentes tipos de eventos, aprovechando tanto los espacios interiores como el entorno natural de la propiedad. También se ofrecen actividades relacionadas con las tradiciones de la zona, entre ellas paseos en carreta, experiencias taurinas y recorridos por el Guadalquivir. La finca busca así acercar a los visitantes a una imagen de Andalucía vinculada al campo, los caballos, el toro y el río.

Otro de sus espacios más curiosos es el campo de fútbol, que puede ser utilizado por vecinos de La Puebla del Río. Es un detalle que muestra la relación de la propiedad con el municipio y que hace que la finca tenga también una dimensión más cercana y social.