Trump arroja un rayo de esperanza: «Los asesinatos en Irán han cesado y ya no habrá más ejecuciones»
"Recibimos una muy buena, muy buena declaración de personas que están enteradas de lo que está pasando"

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha abierto una puerta a la esperanza y ha asegurado este miércoles que su administración ha recibido informes de que los asesinatos han cesado Irán y que «se verá cómo sigue el proceso».
«Fuentes muy importantes del otro lado nos lo han informado y señalan que los asesinatos han cesado y que no habrá ejecuciones», dijo Trump a los reporteros en la Casa Blanca. «Espero que sea cierto».
«Los asesinatos han cesado. Las ejecuciones han cesado», ha reiterado, y ha declinado revelar las fuentes por las que conoce este extremo.
Cuando se le ha preguntado si la intervención militar contra Irán ya no era una opción a emprender contra Irán, Trump ha dicho: «Vamos a ver cómo va el proceso. Pero recibimos una muy buena, muy buena declaración de personas que están enteradas de lo que está pasando».
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, ha exhortado este miércoles a la administración Trump a recurrir a la diplomacia para «no repetir el mismo error», en una intervención en Fox News. «En este momento hay calma. Tenemos control total», dijo.
De las palabras de Trump se desprende que es posible que el joven iraní Erfan Soltani no haya sido ejecutado este miércoles, como así había decidido el tribunal que le hizo el pasado día 11 un juicio sumarísimo sin abogado y lo condená a morir en la horca tres días después, o sea, este miércoles.

Erfan Soltani se había convertido ya en un símbolo de la brutal represión que sufre la actual ola de protestas en Irán contra el régimen teócrata de Ali Jamenei. «Será el primero de los detenidos en estas manifestaciones que será ejecutado», aseguraba a OKDIARIO el pasado lunes Ryma Sheermohammadi, divulgadora y activista por los derechos humanos en Irán.
Este caso de Erfan Soltani ha personificado personifica el terror y en la escalada represiva del régimen teocrático de los ayatolás en Irán ante la nueva ola de protestas masivas, desencadenadas inicialmente por el colapso económico (devaluación extrema del rial, inflación desbocada y crisis en bienes básicos), que rápidamente derivó en demandas de caída del régimen y del ayatolá Alí Jamenei.