Los médicos amenazan con una huelga general en Ceuta por la pasividad de Mónica García en la crisis sanitaria
El llamamiento se produce después de la visita a la ciudad del secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla

La crisis sanitaria que atraviesa Ceuta ha entrado en una nueva fase. El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) reclama ahora una respuesta sindical conjunta y anima al resto de organizaciones de trabajadores de la ciudad a valorar movilizaciones que podrían llegar, si la situación no cambia, a una huelga general en Ceuta.
Por ello, el SMC considera que la situación ha dejado de ser un problema exclusivamente sanitario y ha adquirido una dimensión que afecta al conjunto de la ciudad, por lo que plantea llevar el conflicto al terreno de la movilización social y laboral.
La petición sindical llega en una ciudad sometida desde el pasado 30 de julio a una presión extraordinaria tras la entrada masiva de migrantes y la permanencia de miles de personas en condiciones precarias. Desde el inicio de la crisis se han contabilizado miles de atenciones sanitarias —casi 8.300 a finales de agosto— y los servicios de Urgencias han registrado unas 70 consultas diarias más de media desde el 1 de agosto respecto a los niveles previos.
Así, el llamamiento se produce después de la visita a la ciudad del secretario de Estado de Sanidad y presidente del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), Javier Padilla, que el sindicato considera decepcionante por entender que dejó sobre la mesa más declaraciones que respuestas y, sobre todo, porque no mantuvo una reunión de trabajo con los médicos que están afrontando directamente la situación asistencial.
Para el Sindicato Médico, resulta especialmente difícil de entender que Padilla abandonara Ceuta sin sentarse con los facultativos. La organización considera insuficiente la explicación de que el Colegio Oficial de Médicos ya había mantenido un encuentro con la ministra de Sanidad, Mónica García, durante su anterior visita.
«Haber escuchado una vez a los médicos no convierte en innecesario volver a escucharlos», sostiene el sindicato, que recuerda que la situación de la ciudad cambia prácticamente cada día y que quienes están en Urgencias, realizan guardias, doblan turnos y atienden a los pacientes son quienes pueden ofrecer una radiografía más precisa de la presión asistencial.
Los 90 profesionales y la pregunta que sigue sin respuesta
Uno de los principales motivos de malestar del SMC son también las cifras ofrecidas por el secretario de Estado. Padilla situó en torno a 90 los profesionales movilizados como refuerzo, pero no pudo concretar cuántos de ellos son médicos.
Para el sindicato, esta falta de precisión resulta especialmente relevante. No es lo mismo incorporar un médico que cuatro, quince o veinte, y una cifra global de profesionales no permite conocer si el refuerzo sanitario responde realmente a las necesidades de la ciudad.
El SMC reclama por ello que el Ministerio de Sanidad detalle cuántos médicos se han incorporado, qué especialidades tienen, en qué servicios están trabajando y durante cuánto tiempo permanecerán en Ceuta.
La organización recuerda además que INGESA depende directamente del Ministerio de Sanidad y que Ceuta y Melilla constituyen una excepción dentro del Sistema Nacional de Salud al encontrarse bajo gestión sanitaria estatal. Por ello, considera que el Gobierno debería estar en condiciones de ofrecer información precisa sobre los recursos enviados a la ciudad.
Un cambio de guardia no es una reunión con los médicos
El sindicato cuestiona asimismo que el contacto de Padilla con los facultativos se produjera durante un cambio de guardia en el Servicio de Urgencias. A juicio del SMC, un relevo asistencial no puede presentarse como una reunión con los médicos. Es, recuerdan, un momento de trabajo en el que los profesionales salientes transmiten información clínica a sus compañeros después de jornadas especialmente exigentes.
La organización plantea además dudas sobre la presencia de responsables políticos y gestores durante esa transmisión de información clínica y defiende que cualquier encuentro con los profesionales debería haberse producido posteriormente, en un espacio específico y con garantías para preservar la confidencialidad de los pacientes.
El mensaje del sindicato es contundente: los médicos no necesitan supervisión política sobre cómo realizan su trabajo, sino recursos y una interlocución directa con quienes tienen capacidad para tomar decisiones.
De la crisis sanitaria a una respuesta de toda Ceuta
El Sindicato Médico va más allá de la reivindicación estrictamente sanitaria. El SMC considera que la situación ha dejado de ser exclusivamente sanitaria y afecta ya al conjunto de la ciudad, por lo que plantea trasladar el conflicto al terreno de la movilización social y laboral.
Por primera vez de forma explícita, la organización médica llama a los sindicatos generalistas de Ceuta a sumar fuerzas y estudiar conjuntamente posibles movilizaciones, incluidos paros de protesta y, si las circunstancias lo hacen necesario, una huelga general en la ciudad.
La propuesta supone un salto cualitativo en el conflicto. El Sindicato Médico entiende que las dificultades que afronta Ceuta no pueden ser respondidas únicamente desde los hospitales y centros sanitarios y reclama una posición común de las organizaciones que representan a los trabajadores.
La idea es que la presión no recaiga exclusivamente sobre los médicos, enfermeros y demás profesionales sanitarios que están soportando en primera línea las consecuencias de la situación, sino que exista una respuesta sindical coordinada capaz de reclamar al Gobierno soluciones concretas.
El SMC anima así al resto de organizaciones a sentarse, analizar conjuntamente la situación y decidir qué acciones pueden emprenderse para hacer visible el malestar existente.
Una crisis que reclama algo más que cifras
El trasfondo del enfrentamiento es una crisis que, según los profesionales, ha ido acumulando problemas sanitarios, asistenciales y laborales mientras las administraciones ofrecen cifras globales difíciles de contrastar desde los servicios.
La campaña de vacunación de menores, la presión asistencial, la falta de información detallada sobre los refuerzos, las denuncias sindicales sobre las condiciones de trabajo y el malestar expresado por diferentes colectivos han convertido la situación sanitaria en uno de los principales focos de tensión de la ciudad.
En este contexto, el Sindicato Médico considera que Ceuta necesita conocer exactamente qué recursos se están enviando y cómo se están utilizando, pero también quién va a asumir las consecuencias si esos recursos resultan insuficientes.
La organización quiere que la respuesta deje de limitarse a anuncios y visitas institucionales y se traduzca en medidas concretas. Y, ante la falta de respuestas que denuncia, coloca ahora sobre la mesa una herramienta de presión de mayor alcance: la movilización conjunta de los trabajadores ceutíes.
El llamamiento a una huelga general no supone todavía una convocatoria, sino una invitación al resto de sindicatos para valorar esa posibilidad dentro de una estrategia común de movilización.
El mensaje final del Sindicato Médico resume el cambio de escenario: «Ceuta necesita menos cifras globales y más respuestas concretas». Y, ante una situación que considera excepcional, el SMC entiende que la respuesta sindical también debe serlo: unidad, movilización y, si fuera necesario, una huelga general para reclamar soluciones.

