Marlaska se enfrenta a una querella por la entrada en iglesias de la Policía en plena pandemia

El Alto Tribunal ya ha aceptado la querella bajo petición de fianza a la acusación, la Asociación Española de Abogados Cristianos, de 12.000 euros

Marlaska iglesias
Misa por los fallecidos en la pandemia de coronavirus en la catedral de Valencia presidida por el arzobispo Antonio Cañizares.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se enfrenta a una querella en el Tribunal Supremo por la entrada en iglesias e irrupciones en misas en plena pandemia y el desalojo de los asistentes a los momentos de culto.

El Alto Tribunal ya ha aceptado la querella bajo petición de fianza a la acusación -la Asociación Española de Abogados Cristianos- de 12.000 euros.
La querella acusa a Fernando Grande-Marlaska de haber entrado en los templos e interrumpir misas sin respeto ni el estricto cumplimiento de la ley amparándose en el estado de alarma decretado por el Gobierno en la primera oleada del coronavirus.

«En definitiva, con la excusa de hallarnos bajo estado de alarma se están restringiendo libertades y derechos fundamentales propios de un estado de excepción o de sitio y se está aprovechando por parte de un Gobierno claramente anticristiano para perseguir y hostigar a los cristianos.  Recordemos que es del mismo Gobierno del que proceden iniciativas como la retirada de cruces, o el intento de despenalizar el delito contra los sentimientos religiosos (por cierto, poniendo como excusa la libertad de expresión para luego el mismo Gobierno imponer una censura en la que, mientras se permite todo tipo de insultos contra los cristianos, no se permite siquiera criticar al Gobierno), señala la querella.

El texto de la acusación destaca que «hay que insistir, además, en que las celebraciones cristianas no han supuesto aumento de contagios, respetando siempre las medidas pertinentes organizativas y de seguridad. Prueba de ello es Polonia, donde las misas se han multiplicado, no se ha prohibido en ningún caso la asistencia a las mismas, ni se han desalojado; en cambio el número de contagios y fallecimientos es infinitamente menor que en España».

Por todo ello entre las diligencias que exige la querella se encuentra la «citación del querellado [Fernando Grande-Marlaska] como investigado, recibiéndolo declaración en tal concepto». También, la solicitud de hoja histórico-penal del querellado y unión de la misma a los autos, así como las que se deriven y resulten oportunas para el esclarecimiento de los hechos.

Otra de las diligencias que se solicitan es la «admisión de los documentos que se acompañan a la presente querella». Entre los hechos denunciados en la querella figuran, por ejemplo, que «desde finales de marzo de 2020, esta parte está reportando un gran número de denuncias referidas a interrupciones de culto por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado». Y cita que el «domingo 22 de marzo debido a la Misa prevista para las 18.00 prevista en la Catedral de Valladolid, intervinieron varias patrullas de Policía, dispersando a los fieles que se hallaban fuera, instándolos a que regresaran a sus domicilios. Al sacerdote que iba a oficiar la ceremonia se le dio a elegir entre suspender la celebración o llevarla a cabo en solitario».

También se recuerda lo ocurrido «el 31 de marzo de 2020 en Sant Cugat del Vallès (Valldoreix, Barcelona)”, donde los Mossos d’Esquadra «interceptaron a dos personas que se dirigían a la iglesia de San Cebrià, tomándoles acta y les obligándoles a volver a casa. Acto seguido se dirigieron a la iglesia y al ver que estaba el sacerdote y otros más en Misa les denunciaron».

Otro de los actos destacados en la denuncia es el del «5 de abril de 2020, Interrupciones en Domingo de Ramos.

– Una quincena de feligreses se hallaban en la iglesia de San Servando y San Germán en La Laguna (Cádiz), cuando un grupo de ocho agentes de policía irrumpió impidiendo que se celebrase la Misa diaria.

– La Policía Local interrumpió una Misa que se oficiaba en una azotea en la calle Pagés del Corro (Sevilla), pese que eran únicamente ocho asistentes y que todos ellos eran miembros de la Congregación de la Misión que viven en la casa y se hallaban en su propia azotea.

– La Policía desalojó una iglesia evangélica en Murcia, sita en la calle Actor José Crespo en el barrio del Carmen, donde unos fieles devotos se encontraban celebrando el Domingo de Ramos.

– En Balmaseda (Vizcaya), a un sacerdote le obligaron a volver a la Iglesia porque iba andando por la calle y bendiciendo las palmas que los parroquianos sacaban por sus ventanas. Apareció en televisión que había sido además denunciado, con la correspondiente sanción de 601 euros».

La querella contra Fernando Grande Marlaska relata igualmente interrupciones en Viernes Santo o Domingo de Resurrección: todo un largo listado de entradas y desalojos de iglesias durante las misas.

Lo último en España

Últimas noticias