Bruselas se pone firme con las mascotas: el nuevo requisito para viajar por estos países de la UE
Cada vez más personas viajan por Europa acompañadas de sus mascotas, pero esa costumbre tan extendida llegará con cambios importantes dentro de poco
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Si tienes pensado viajar este año por Europa con tu mascota vas a tener que estar más pendiente de la normativa de lo habitual. La Unión Europea ha decidido actualizar las reglas y, aunque los requisitos pueden ser básicos, o comprensibles, desde el punto de vista de lo que se puede pedir para entrar en otro país con una mascota, el cambio es lo bastante importante como para revisarlo con calma.
El impacto no es menor. En España, y según ANFAAC hay más de 30 millones de mascotas registradas, y muchas de ellas se mueven con sus dueños tanto dentro del país, como por Europa, de modo que conviene estar atento a los trámites, y más teniendo en cuenta que Bruselas quiere evitar problemas de última hora reforzando el control sanitario y dejando claro qué debe llevar el animal antes de cruzar una frontera interior. La fecha que cambia el escenario es el 22 de abril de 2026. Ese día entra en vigor el Reglamento Delegado aprobado en enero, que se suma a la Ley de Sanidad Animal y deja atrás el sistema anterior. En la práctica, significa que la normas se unifican en un sólo marco y los desplazamientos sin fines comerciales pasan a tener reglas más precisas, especialmente en lo que se refiere a documentación, identificación y verificación de datos.
El nuevo requisito para viajar con mascotas por estos países de la UE
Hasta ahora, el esquema era relativamente sencillo ya que para viajar con nuestra mascota, hacía falta que tuviera microchip en regla, vacuna de la rabia vigente y pasaporte europeo para animales de compañía. Ahora ese trío básico se mantiene, pero la UE lo refuerza con varias modificaciones importantes. La primera tiene que ver con el control documental. Ya no bastará con comprobar que el animal lleva microchip y vacunación; será necesario verificar que todos los datos coinciden exactamente entre sí para evitar errores que puedan paralizar el viaje en frontera
El segundo bloque de cambios recae sobre la documentación. El pasaporte europeo seguirá existiendo, pero exigirá información más detallada y revisiones más estrictas antes de emprender el viaje. La intención de Bruselas es cerrar cualquier resquicio administrativo que pueda facilitar el fraude, el tránsito irregular de animales o la circulación de ejemplares que no cumplan los requisitos sanitarios mínimos.
Donde sí se produce un giro importante es en el caso de las aves de compañía. Aunque ya estaban contempladas en la normativa anterior, el nuevo reglamento eleva notablemente las exigencias sanitarias y establece protocolos específicos. Es una respuesta a las alertas recientes sobre enfermedades aviares y, según el texto comunitario, busca garantizar que los movimientos privados dentro de la UE no generen riesgos innecesarios ni para la salud humana ni para la avícola.
Más controles y una futura base de datos para toda la UE
La reforma no llega sola. En paralelo, la Comisión Europea prepara una legislación complementaria centrada en el bienestar y la trazabilidad de perros y gatos. La idea es crear una obligación de registro en bases de datos oficiales que permitan saber con precisión cuántos animales hay, dónde están y cómo se mueven dentro del territorio europeo. Es un paso pensado para combatir el comercio ilegal y mejorar el control sanitario, dos asuntos que preocupan especialmente a Bruselas.
Este refuerzo documental implicará que, antes de cualquier viaje, los propietarios revisen con antelación suficiente que el pasaporte está al día, que el animal está identificado con un microchip que coincide plenamente con los datos registrados y que la vacunación, especialmente la de la rabia, cumple los plazos exigidos. La UE insiste en que no se trata de añadir trabas arbitrarias, sino de evitar situaciones que puedan tener consecuencias sanitarias graves o bloquear movimientos posteriores.
Las consecuencias de viajar sin cumplir los requisitos
Bruselas es clara en este punto: mover una mascota por la UE sin la documentación completa puede desencadenar problemas mucho más serios que un retraso. Las autoridades de cualquier Estado miembro pueden retener al animal, ordenar su devolución al país de origen o imponer un periodo de cuarentena sufragado íntegramente por el propietario. A esto se añade el impacto logístico: un viaje cancelado, la pérdida de reservas y posibles gastos adicionales que nada tienen que ver con la voluntad del dueño, sino con una falta de cumplimiento documental.
En los casos más graves, la normativa contempla sanciones económicas, que en algunos países pueden alcanzar cifras muy elevadas, especialmente si existe riesgo sanitario o sospecha de fraude. La UE quiere evitar que los movimientos privados se utilicen como vía para introducir animales sin control o sin garantías, algo que ya ha causado conflictos en distintas fronteras internas.
En resumen, la reforma no cambia la filosofía de fondo, que va a seguir permitiendo que las mascotas acompañen a sus dueños en sus desplazamientos por la UE, pero sí redefine por completo el marco en el que se realizan estos viajes. La clave, a partir de ahora, será revisar la documentación con tiempo suficiente y evitar sorpresas de última hora. La fecha del 22 de abril de 2026 marca el inicio de esta nueva etapa en la que la prevención sanitaria, la trazabilidad y la homogeneidad normativa se convierten en los pilares del movimiento de animales de compañía dentro del territorio comunitario.