Las figuras geométricas más antiguas de la humanidad tienen 60.000 años y estaban en huevos de avestruces africanos
Una de las cosas más fascinantes de la arqueología es el estudio de los orígenes de la escritura. La humanidad no nació sabiendo redactar perfectamente, antes hubo muchas adaptaciones y dibujos en piedra. Un hallazgo arqueológico en África ha descubierto una nueva pieza del puzle.
Según un estudio titulado Earliest geometries: A cognitive investigation of Howiesons Poort engraved ostrich eggshells, publicado en la revista PLOS ONE, algunas de las figuras geométricas más antiguas de la humanidad se grabaron hace unos 60.000 años en cáscaras de huevos de avestruz en el sur de África.
Estos motivos lineales fueron realizados por grupos de Homo sapiens y muestran patrones repetidos y organizados, lo que aporta nuevas evidencias sobre el origen del pensamiento abstracto en la prehistoria.
Hallazgo arqueológico en África: las figuras geométricas más antiguas de la humanidad
La investigación analiza fragmentos de cáscara de huevo de avestruz con grabados encontrados en varios yacimientos arqueológicos del sur de África. Entre los principales lugares estudiados se encuentran Klipdrift y Diepkloof, en Sudáfrica, y el yacimiento de Apollo 11, en Namibia.
Los restos corresponden a la Edad de Piedra Media africana, concretamente a la tradición cultural conocida como Howiesons Poort, una fase prehistórica caracterizada por avances tecnológicos y simbólicos en las poblaciones humanas.
En estos yacimientos los arqueólogos descubrieron numerosos fragmentos de cáscara con líneas incisas realizadas con herramientas de piedra. Es decir, es algo que se remonta a antes de la escritura, a los primeros compases del pensamiento abstracto.
Las piezas tienen una antigüedad aproximada de 60.000 años, lo que las sitúa entre los ejemplos más antiguos de comportamiento gráfico documentados en la historia humana.
Arqueólogos descubren en unos huevos la geometría primitiva del Homo Sapiens
El análisis revela que las incisiones no son trazos realizados al azar. Por ejemplo, los investigadores identificaron patrones geométricos repetidos, con líneas paralelas, cruces y ángulos organizados siguiendo una estructura clara.
En muchos casos los grabados se disponen formando bandas o rejillas, con distancias similares entre las líneas y orientaciones coherentes entre los distintos trazos. Esto indica que quienes realizaron los grabados repetían las mismas operaciones al crear los dibujos.
El estudio describe este fenómeno como una especie de gramática geométrica. Dicho de otra manera, es un conjunto de reglas que organizaban visualmente los diseños.
La presencia de estos patrones implica que los autores planificaban la disposición de las líneas antes de grabarlas. Este tipo de planificación visual está relacionado con capacidades cognitivas complejas, como la organización espacial y el pensamiento abstracto.
En resumidas cuentas, los arqueólogos lo han interpretado como un indicio de que las comunidades humanas del sur de África ya dominaban principios básicos de composición geométrica hace decenas de miles de años.
Los huevos de avestruz se convierten en el gran hallazgo arqueológico
Las cáscaras analizadas pertenecían originalmente a huevos de avestruz utilizados como recipientes por las comunidades humanas de la prehistoria.
Los huevos podían vaciarse y transformarse en contenedores para almacenar agua u otros líquidos, lo que los convertía en objetos muy útiles para los grupos de cazadores-recolectores que habitaban estas regiones.
Además, en algunos yacimientos han encontrado centenares de fragmentos de cáscaras grabadas, lo que prueba que esta práctica se repitió durante periodos largos dentro de la misma tradición cultural.
Los motivos decorativos consisten principalmente en líneas paralelas, trazos cruzados y patrones lineales repetitivos, que parecen seguir normas visuales compartidas por distintas comunidades.