El 25% de los graduados no encuentra trabajo en los primeros tres años
La situación de los recién graduados españoles es mucho peor que en el resto de países de la Unión Europea


Cerca del 25% de los recién graduados en España no son capaces de encontrar trabajo en los primeros tres años tras finalizar sus estudios, según los últimos datos publicados por el portal estadístico de la Comisión Europea, Eurostat, que hacen referencia al ejercicio 2024. Además, este porcentaje se ha incrementado si se compara con los últimos dos años, por lo que la situación ha empeorado para estas personas.
De hecho, si se compara el estado de los recién graduados españoles con los que viven en otros lados de Europa, el porcentaje de los que no encuentran empleo es bastante superior. La media de la Unión Europea (UE) es del 19,5% y la de la eurozona del 20%.
Por tanto, esta es sólo una variable más que refleja el problema estructural de paro que sufre el mercado laboral español. De hecho, tal y como ha adelantado este periódico, uno de cada cuatro parados de la eurozona, es decir, el 25%, son de España.
El trabajo para los recién graduados
Siguiendo con los últimos datos de Eurostat, en 2022, el amor 77,1% de los graduados, es decir, aquellos con «educación secundaria superior, educación postsecundaria no terciaria y terciaria», que encontraban trabajo, correspondían con el 77,1% del total.
Un año después, en 2023, el porcentaje de los que acababan de conseguir una carrera y que habían encontrado empleo en los primeros tres años se incrementó hasta el 77,4%. Sin embargo, en 2024, esta cifra cayó con fuerza hasta el 76,5%, haciendo que casi uno de cada cuatro de los recién graduados no encuentre trabajo hasta, por lo menos, el cuarto años tras finalizar sus estudios.
El estudio tiene en cuenta «las tasas de empleo de los adultos jóvenes de 20 a 34 años que se graduaron recientemente de los niveles de educación secundaria superior o terciaria en la UE».
Dada esta situación en España, Bruselas advierte que «los programas de aprendizaje y otros tipos de programas educativos que dotan a los estudiantes de los conocimientos, la experiencia, las habilidades y/o las competencias requeridas para una ocupación específica, aumentan la probabilidad de que los recién graduados encuentren un trabajo».
La Comisión Europea mantiene que «el nivel de estudios desempeña un papel fundamental en la búsqueda de empleo de los recién graduados»: «Los graduados con estudios superiores registraron las tasas de empleo más altas y, en general, estuvieron mejor protegidos del riesgo de desempleo que sus compañeros que ingresaron al mercado laboral con un nivel educativo más bajo».
En 2024, la tasa de empleo de los recién graduados con estudios superiores superó el 90% en Malta, Lituania, Eslovaquia, Polonia, Alemania, Hungría, Países Bajos, Estonia y Bulgaria. En Grecia e Italia, dos países de la UE, este indicador fue inferior al 80%.
En Europa, los recién graduados de educación superior registraron su tasa de empleo más baja en 2014 (79,5%). Esta aumentó al 85,1% en 2019, antes de descender en 2020 con el inicio de la pandemia de Covid-19. Posteriormente, la tasa volvió a subir, alcanzando el 87,6% en 2023, antes de descender al 86,7% en 2024.
En todos los niveles educativos, las tasas se recuperaron tras la pandemia. «Sin embargo, es prematuro afirmar si la disminución de 2024 ya representa una reversión de la tendencia», explica Bruselas. Y es que en España ha sucedido lo contrario, pues ha empeorado en el último año.