Un hombre de etnia gitana desarma a un atracador en Asturias delante de una docena de niños
Los niños que jugaban en un parque cercano corrieron a ver el atraco entre risas
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La tensión de unos policías actuando ante un atraco con arma de fuego aderezada con la algarabía de unos niños que son testigos del robo. Situación surrealista la vivida el pasado jueves en un barrio de Avilés (Asturias), que acabó con un vecino de etnia gitana desarmando al atracador.
Eran las siete de la tarde cuando el personal de un supermercado del barrio de Versalles, en Avilés, comprobó cómo un joven, menor de edad y vestido con camiseta verde, entraba en el local armado con una pistola. Les apuntó con ella y les advirtió que se trataba de un atraco. Fue una de las trabajadoras quien realizó una llamada de aviso a la Policía Nacional advirtiéndole de la situación.
Instantes después se formó frente a las cristaleras del establecimiento una aglomeración de vecinos, entre ellos alrededor de una docena de niños. La tensión que se presupone a una situación así no encajaba con las risas y comentarios jocosos de los jóvenes testigos, que instantes antes del atraco se encontraban en el parque que hay en las inmediaciones. Muchos estaban acompañados de sus progenitores.
“Está jarto” (loco) decían mientras veían cómo el joven apuntaba la pistola a varios agentes de la Policía Nacional que se habían personado en el lugar y se acercaban poco a poco al atacante para tranquilizarlo. “Métele dos ostias” jaleaban algunos menores a los agentes de Policía.
Es en ese momento cuando otro vecino, de etnia gitana y muy conocido en el barrio de Versalles, entra en el establecimiento y se dirige directamente hacia el joven atracador. Le pide que le entregue el arma y este accede. Finalmente es detenido sin ofrecer resistencia. En la escena de la detención, en el hall de entrada del supermercado, puede verse la presencia de niños de corta edad a apenas unos metros del agresor mientras era engrilletado.