Alimentación saludable

La universidad de Harvard avisa del error nutricional que cometen la mayoría de padres en España

Alimentación saludable niños
La universidad de Harvard alerta sobre un error nutricional que cometen la mayoría de padres en España y da pautas para una dieta infantil equilibrada. (Freepik)
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Fact checked

×

Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.

La alimentación de los niños representa uno de los mayores desafíos diarios para los padres. Con el objetivo de facilitar esta tarea, expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan, perteneciente a la Universidad de Harvard, diseñaron una guía visual denominada ‘El plato de alimentación saludable para niños’.

Este recurso busca educar y motivar a los pequeños para que coman bien y se mantengan en movimiento. Sin embargo, al analizar esta información, salta a la vista un error nutricional que la mayoría de los padres en España y el resto de Occidente suele pasar por alto. Se trata de la inclusión habitual de ciertos alimentos que, lejos de nutrir, pueden comprometer la salud metabólica de los menores a largo plazo.

¿Cuál es el error nutricional del que hablan los especialistas de Harvard?

La guía apunta a que se deben evitar productos como el bacon (panceta), los embutidos, los perritos calientes y las salchichas. Aunque estos alimentos suelen resolver cenas rápidas por su comodidad, los especialistas de Harvard sugieren sacarlos del menú.

Para sustituir estas opciones poco saludables, la recomendación pasa por elegir proteínas de calidad. Según el documento, se deben priorizar las legumbres (judías y guisantes), las nueces, las semillas y otras opciones vegetales, así como el pescado, los huevos y las aves de corral. También sugieren limitar el consumo de carnes rojas (ternera, cerdo o cordero).

La importancia de los granos integrales y las grasas

Otro pilar fundamental del ‘Plato de Alimentación Saludable para Niños’ recae en la calidad de los carbohidratos. El tipo de hidrato de carbono importa más que la cantidad. Los expertos señalan que los granos integrales (como el trigo integral, el arroz integral o la quinoa) tienen un efecto más suave sobre el azúcar en sangre y la insulina en comparación con el arroz blanco, el pan refinado o la masa de pizza.

En cuanto a las grasas, la guía recuerda que son una parte necesaria de la dieta, pero lo que cuenta es el tipo. Se debe optar regularmente por grasas insaturadas saludables provenientes de plantas, como el aceite de oliva virgen extra, maíz o girasol. El consejo incluye limitar la mantequilla a un uso ocasional y evitar por completo las grasas trans de aceites parcialmente hidrogenados.

Verduras, frutas y el mito de las patatas

Llenar la mitad del plato con vegetales y frutas de colores variados resulta esencial. No obstante, la universidad de Harvard hace una aclaración crucial sobre un tubérculo muy popular. Las patatas y las patatas fritas no cuentan como verduras, debido a su impacto negativo en el azúcar en sangre.

Respecto a la fruta, la indicación favorece la pieza entera o troceada por encima de los zumos. De hecho, aconsejan limitar el zumo de fruta a un vaso pequeño al día, ya que puede contener tanta azúcar como un refresco.

Hidratación y actividad física

El agua debe ser la bebida de elección en cada comida y merienda. Los especialistas advierten sobre el peligro de las bebidas azucaradas, como los refrescos o las bebidas deportivas, ya que aportan muchas calorías y prácticamente ningún nutriente.

Finalmente, la ecuación para mantenerse sano incluye el movimiento. Los niños y adolescentes necesitan al menos una hora de actividad física diaria. No requieren de un gimnasio sofisticado; basta con actividades no estructuradas como jugar en el parque. Cambiar el «tiempo sentado» por «tiempo en forma» completa esta hoja de ruta hacia una vida saludable.

Lo último en OkSalud

Últimas noticias