A perro flaco, todo son pulgas. Esto es ahora mismo el Real Madrid, un equipo débil, roto, que pierde a una pieza que apuntaba a ser importante en este tramo final de temporada: Rodrygo Goes. El brasileño tiene afectado el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y podría decir adiós a la temporada tras someterse a pruebas médicas en la mañana de este martes. El peor pronóstico posible es que sufre una rotura del ligamento, el más optimista que todo quede en un esguince.
Rodrygo, que regresó de su última lesión contra el Getafe, se lesionó, precisamente, ante los azulones. A los pocos minutos de pisar el césped, cayó en la banda con la mala fortuna de que su rodilla quedó enganchada. Enseguida se pudieron ver los gestos de dolor, pero logró continuar y terminar el partido. No obstante, seguía teniendo molestias y, tras las pruebas a las que se ha sometido este martes, que han durado cerca de hora y 45 minutos, han confirmado que ese ligamento tiene una lesión.
Rodrygo tendría roto el ligamento cruzado y diría adiós a lo que resta de temporada. En caso de confirmarse el peor pronóstico tampoco podrá estar con Brasil en el Mundial que se celebrará este verano en Estados Unidos, México y Canadá. Sin duda, un jarro de agua fría tanto para el jugador como para sus equipos, el Real Madrid y la selección brasileña.
Rodrygo no levanta cabeza
Rodrygo encadena demasiados meses de sinsabores. El final de la temporada pasada fue complicado para el delantero, mientras que la llegada de Xabi Alonso no lo solucionó. El donostiarra dejó de contar con él desde el Mundial de Clubes y, cuando empezó a ser importante, se volvió a lesionar en la Supercopa de España. Ahora llegaba el momento de volver a ser importante en el tramo más capital del curso, pero ha llegado una nueva lesión y esta es, sin duda, la más grave.