Estrés

5 trucos contra el insomnio por estrés

El insomnio por estrés está totalmente extendido en nuestra sociedad. Si padeces este trastorno, hay algunos trucos y consejos que puedes poner en marcha.

Insomnio y estrés
Evitar el insomnio por estrés

El estrés es una de las causas más comunes del insomnio y otros trastornos del sueño. Sin embargo no se trata del estrés momentáneo sino de que se hace crónico. Cuando el estrés se instala de manera continua en nuestra vida, debido a la acumulación de situaciones estresantes, dificulta conciliar el sueño. Las consecuencias son conocidas: somnolencia, fatiga, irritabilidad, agotamiento físico y mental. El insomnio por estrés se caracteriza por despertares nocturnos cada vez más frecuentes, pocas horas de sueño y nada de descanso reparador. ¿Es tu caso? Sigue nuestros consejos.

Rompe el círculo vicioso del insomnio por estrés

El estrés conduce al insomnio, y el insomnio conduce al estrés. Este es el verdadero vínculo entre la falta de sueño y el estrés. Si no se rompe este círculo vicioso, no es raro que las personas que padecen insomnio por estrés desarrollen trastornos de ansiedad y hasta depresión.

Para comenzar, debes hacer un balance de tu control del estrés. Es sabido que un poco de estrés en la vida no es malo. Incluso es bastante saludable: activa mecanismos de defensa-huida y desencadena la producción de hormonas que nos permiten reaccionar de manera rápida y enérgica.

Sin embargo, cuando la situación estresante finaliza, todo el organismo debe volver a sus niveles normales. Si esto no sucede, el estrés comienza a hacerse crónico y aparecen sus consecuencias, entre ellas, las dificultades para dormir.Problemas para dormir

Estrategias para combatir el insomnio por estrés

  • Acuéstate tan pronto sientas sueño. Se cree que retrasar la hora de dormir facilitará conciliar el sueño. Si dejas pasar el momento, el nuevo ciclo de sueño no llegará sino hasta una hora y media después. Después de todo los problemas no desaparecerán porque te vayas a dormir. En cambio, si por la mañana estás más descansado, podrás enfrentarlos con mayor tranquilidad.
  • Nada de pantallas. Las pantallas emiten luz azul, que impide la producción de melatonina, llamada acertadamente la hormona del sueño. Elige un buen libro u opta por los audiolibros, que te permitirán cerrar los ojos y relajarte mientras escuchas una novela interesante.
  • Silencio, oscuridad, frescura. Estas son las tres condiciones de un buen ambiente para dormir. Si no logras oscuridad total colócate un antifaz. Lo mismo para el silencio: si hay demasiado ruido, utiliza tapones de silicona para los oídos. La temperatura debe ser fresca, entre 21 y 25°C.
  • No fuerces el permanecer en la cama. Si te despiertas durante la noche y comienzas a dar vueltas, lo mejor es levantarse durante veinte minutos. Busca un lugar tranquilo, practica un poco de meditación o lee un libro.
  • Adopta rutinas o rituales de sueño. Se trata de adquirir algunos hábitos que le indiquen al cerebro que llegó la hora de dormir. Por ejemplo: acostarse siempre a la misma hora, preparar el ambiente disminuyendo la intensidad de las luces y sonidos, apagar el ordenador y el dispositivo móvil.

Si logras vencer el insomnio por estrés te sentirás mucho mejor y las soluciones a los problemas irán apareciendo naturalmente. Es cuestión de tener un poco de paciencia y de buenos hábitos. ¡Dulces sueños!

Lo último en Salud

Últimas noticias