Crisis del coronavirus

La UE facilitó a España una lista de fabricantes de test fiables pero Sánchez optó por los ‘fake’

test de anticuerpos
Análisis de muestras biológicas para la detección del coronavirus.

El Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC), dependiente de la Unión Europea, puso a disposición de los países una lista con empresas fabricantes de test de coronavirus que ya habían superado una primera criba de fiabilidad en estudios clínicos. Sin embargo, el Gobierno de Pedro Sánchez optó por adquirir 640.000 test a la empresa china Shenzhen Bioeasy a través de un intermediario nacional cuya identidad aún no ha sido revelada. Pruebas que luego tuvieron que ser devueltas por su escasa sensibilidad para detectar el Covid-19.

El Gobierno se niega a identificar a la empresa o persona que hizo de intermediario en la compra de los test del coronavirus a la china Shenzhen Bioeasy. Lo máximo que ha llegado a admitir es que se realizó a través de un «proveedor nacional». El Ejecutivo de Sánchez dio ‘luz verde’ a la compra -pago por adelantado- a una firma que ni siquiera figuraba en la lista de las empresas recomendadas por la embajada china en España. La adquisición salió mal y los 640.000 test tuvieron que ser devueltos al resultar del todo inservibles por su escasa sensibilidad. 

¿Quién recomendó entonces al Gobierno comprar kits de test para coronavirus a la empresa ? No fue la Embajada china, pero desde luego tampoco la Unión Europea. Según ha podido saber OKDIARIO, mientras España negociaba la compra de estos test el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC) informó a los países de la Unión que tenía acotada una lista de 20 fabricantes, seleccionados de entre 220 candidatos, cuyo producto sí había sido testado y había mostrado resultados fiables en las primeras pruebas diagnósticas realizadas sobre pacientes sanos y enfermos del COVID-19.

El estudio al que hacía mención esta agencia de la Unión Europea había sido conducido por una entidad independiente, que entre el 9 de febrero y el 11 de marzo había recibido más de doscientas pruebas diagnósticas de todo tipo. Incluidas las de Shenzhen Bioeasy que compró España, como figura en la documentación a la que ha tenido acceso OKDIARIO.

coronavirus
Los tres tipos de test del laboratorio chino Bioeasy que fueron analizados por el ECDC.

Bioeasy no pasó el corte

Sin embargo, no todos fueron probados: se estableció un criterio de cribado basado en la sensibilidad de la prueba, el estatus regulatorio del fabricante (si contaba con todas las licencias de exportación) o el sistema de control de calidad. Se estableció una puntuación de 0 a 10 y los mejores puntuados conformaron la lista final de 20 fabricantes cuyo producto pasaría a una fase de pruebas en una red de hospitales europeos que colaboran con este proyecto.

Las de Bioeasy no pasaron ese corte, probablemente por los pobres resultados que arrojan las pruebas de laboratorio, tal y como constataron los técnicos de microbiología españoles que analizaron las primeras partidas adquiridas por el Gobierno de Sánchez.

La sensibilidad era «prioritaria»

El Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC) distribuyó las conclusiones relativas a estas pruebas y sus resultados preliminares a los distintos organismos nacionales. España tuvo acceso a dicha información antes de ejecutar la compra de los test.

«La información sobre el desempeño clínico de los test de detección comerciales es aún limitada», advertía entonces el ECDC. «Resulta prioritario validar científicamente su precisión diagnóstica (sensibilidad), especificaba la agencia europea, de la que por cierto es miembro asesor Fernando Simón, portavoz del comité de crisis del coronavirus y director del Centro de Coordinación de Emergencias y Alertas Sanitarias.

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