Crisis del coronavirus

El Gobierno desprecia el riesgo de los asintomáticos en sus planes anti-Covid al rechazar las PCR masivas

El Gobierno, a través de Fernando Simón, azuzó este jueves el enfrentamiento con la Comunidad de Madrid aportando cifras distorsionadas sobre los asintomáticos. El epidemiólogo cuestionó la capacidad de detección de la región respecto a estos contagiados, que suponen el gran desafío para contener la enfermedad, asegurando que el porcentaje en la autonomía es de sólo el 15%. El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, rebatió la cifra, situándola en un 60% y acusó de «deslealtad» a Simón por sus declaraciones.

El Ministerio de Sanidad otorga ahora un protagonismo a los asintomáticos que, sin embargo, no refleja en sus propios planes para hacer frente al virus. De hecho, el plan vertebral del Gobierno para hacer frente a una nueva ola de la pandemia desprecia el riesgo de estos infectados, señalando que «no está claro su papel» en la transmisión de la enfermedad. Ello, pese a los reiterados avisos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre su potencial transmisor. Para el Ejecutivo «se asume que la mayor parte» de esa transmisión «ocurre por los casos pre-sintomáticos y los casos sintomáticos».

De hecho, el plan anti-brotes se centra especialmente en el refuerzo de la detección precoz, pero partiendo de la detección de personas con síntomas, a las que deberá hacerse una prueba PCR en 24 horas. A partir de ahí, empezará el rastreo de sus contactos, y es entonces cuando se detectan a la mayor parte de los asintomáticos. En ese momento, la infección ya puede haberse extendido.

No al testeo masivo

Desde el inicio de la pandemia, el Gobierno de Sánchez ha rechazado sistemáticamente el testeo masivo. Y eso dificulta enormemente la detección de asintomáticos, cuyo potencial transmisor ha quedado sobradamente demostrado. En definitiva, se actúa a posteriori, una vez declarado ya el brote, o cuando la enfermedad ya se revela a través de sus síntomas.

El ejemplo más controvertido, y que sigue provocando el choque con el Gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso es el de los aeropuertos. El Ejecutivo rechaza la realización de pruebas PCR en origen, lo que permitiría localizar de forma ágil a los posibles viajeros contagiados, antes de que se desplacen a nuestro país. El control se limita a tres medidas, cuya eficacia es cuestionada: un formulario (en el que fácilmente se puede mentir en las respuestas), una medición de la temperatura (sólo se considerará sospechoso por encima de los 37,5º) y un «control visual», en base a criterios tan laxos como la «palidez» o la «sudoración».

Sanidad no ha reforzado los controles, pese a las críticas, y pese a datos como los 111 casos importados detectados ya por la Comunidad de Madrid. Algunos de ellos generaron brotes de gran consideración, como el originado en Murcia a partir de tres pasajeros procedentes de un vuelo de Bolivia.

Los propios organismos internacionales, como el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades, han desacreditado la eficacia de estos controles, destacando que son inútiles para la detección de asintomáticos, el gran coladero para el virus. La propia agencia europea, de la que el propio Fernando Simón es asesor, concluyó rotunda que «el control de temperatura no es eficaz», que «la inspección de entrada de pasajeros no está respaldada por la evidencia» o que «una proporción de la transmisión ocurre antes del inicio de síntomas». Además, destaca el organismo en un informe, las autoridades sanitarias deben tener en cuenta que «un número relativamente grande de casos está en fase de incubación cuando viaja», lo que implica que no sean detectados en un simple control de temperatura en los aeropuertos. La fiebre, además, «puede ocultarse temporalmente con fármacos».

Otro caso destacado es el de las residencias. El plan del Gobierno admite que «es prioritario evitar la introducción del virus en estos centros». Pero no propone medidas para localizar posibles contagios asintomáticos y, por tanto, que puedan extenderse de forma silenciosa. Sólo cuando se detecte algún caso -por los síntomas- se actúa, activando las medidas de aislamiento, cuarentenas y búsqueda de contactos correspondientes. Sobre los estudios de cribado, con PCR o serológicos, se dice que «se valorarán», en condiciones que no se especifica.

El Gobierno rechaza también los test generalizados a los inmigrantes recién llegados a las costas españolas. Ya se han detectado numerosos casos de contagio y la propagación en esos entornos puede ser rápida.

Pero no hay test PCR generalizados que permitan detectar de forma temprana la enfermedad, aún en asintomáticos, para cortar su propagación. El protocolo establecido por Interior se basa en que las pruebas diagnósticas sólo se realizarán «cuando sea necesario», sin dar más detalles.

De esta forma, el protocolo permite la movilidad de personas contagiadas asintomáticas por todo el territorio, sin control y con la posibilidad de desencadenar un brote.

La OMS alerta del riesgo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha avisado de que las personas sin síntomas pueden transmitir la infección a otros, en especial en situaciones en las que se expulsa aire con fuerza, como pueden ser los entornos de ocio.

El director de Emergencias Sanitarias de la OMS, aseguró que «tanto las personas con síntomas como las personas sin síntomas son parte de la transmisión. (…) Por esto es tan difícil parar este virus».

De hecho, la OMS lleva pidiendo desde hace meses a los países que hagan test y más test para poder controlar lo antes posible la pandemia, ante la dificultad de identificar los casos que no presentan síntomas.

Polémica con Madrid

Simón dijo este jueves que, según sus datos, Madrid se sitúa en el 15%  de todos los casos detectados en la última semana, «muy por debajo de la media nacional». «Lo deseable sería que el porcentaje de asintomáticos fuera mayor. No es un buen indicador, nos gustaría que fuera al menos de la media nacional», afirmó.

La Comunidad de Madrid reaccionó este viernes, expresando su malestar por la actitud del portavoz de Sanidad, al que acusó de aportar datos que «no se corresponden con la realidad» cuando Madrid ofrece la información sobre el coronavirus con «absoluta transparencia».

«Nos parece una deslealtad en el sentido de dar datos que no se corresponde con la realidad y cuando Madrid actúa con absoluta transparencia en esa transmisión de datos y, además, genera mucha alarma entre los madrileños», se quejó Escudero.

Lo cierto es que el propio Ministerio de Sanidad, según sus datos, admite que el porcentaje de detección de asintomáticos en Madrid es del 70% en los últimos 14 días.

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