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Ni vinagre ni bicarbonato: el truco gratis de ‘La Ordenatriz’ para dejar tu casa impoluta

Un truco para la limpieza del hogar
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

«La Ordenatriz», uno de los perfiles más conocidos en redes sociales en el ámbito del orden y la limpieza del hogar, ha compartido un truco tan antiguo como efectivo para dejar la casa impoluta. Lo más sorprendente es que, para ponerlo en práctica, no utiliza vinagre, bicarbonato o cualquier otro ingrediente a los que estamos acostumbrados cuando hablamos de remedios caseros. Se trata, ni más ni menos, que de la ceniza de la chimenea, un recurso 100% natural que se puede convertir en el mejor aliado para las tareas domésticas.

A simple vista, parece polvo sucio sin ningún tipo de utilidad. Sin embargo, tiene propiedades absorbentes y abrasivas, razón por la cual, durante siglos, ha sido un elemento muy habitual en la limpieza del hogar, mucho antes de la llegada de productos específicos. Según explica «La Ordenatriz» en el vídeo que se ha hecho viral, con el tiempo hemos ido perdiendo la costumbre de aprovechar la ceniza de la chimenea por desconocimiento y comodidad. Sin embargo, «antes se usaba para todo», recuerda, señalando que este truco ha ido pasando de generación en generación desde la antigüedad.

El truco con la ceniza de la chimenea para la limpieza del hogar

Uno de los principales usos de la ceniza es la limpieza del cristal de la chimenea. Con el tiempo, el vidrio se oscurece por el humo y el hollín, dando una sensación de suciedad muy desagradable. El truco no puede ser más fácil: sólo hay que mezclar un poco de ceniza con agua, humedecer un paño o un trozo de papel de periódico y frotar el cristal con suavidad. En este caso, la ceniza actúa como un abrasivo 100% natural, eliminando la suciedad incrustada sin rayar el cristal. ¿El resultado? Una superficie brillante, limpia y completamente transparente sin necesidad de recurrir a productos específicos, que suelen contener componentes químicos agresivos tanto para la salud como para el medio ambiente.

Este mismo método se puede aplicar al cristal del horno, uno de los elementos más complicados de limpiar no sólo en la cocina, sino en toda la casa. Los restos de comida quemada y las salpicaduras de grasa se adhieren con suma facilidad, y muchos de los productos que podemos encontrar en el supermercado prometen resultados milagrosos que no siempre cumplen. Según «La Ordenatriz», el truco de la ceniza también funciona para el cristal del horno, así como para cualquier superficie de vidrio. Cuando se aplica mezclada con agua, el resultado es impecable.

Otro de los usos de esta solución casera está relacionado con la recuperación de ollas y sartenes con restos de comida pegados al fondo que parecen imposibles de eliminar. El procedimiento es muy simple: se llena el recipiente con agua caliente y se añaden varias cucharadas de ceniza. Tras dejar reposar durante unas horas, la suciedad se desprende con facilidad sin necesidad de estropajos agresivos que pueden echar a perder las superficies antiadherentes.

Finalmente, la ceniza de la chimenea se puede utilizar como absorbente natural tanto de olores como de humedad. Se puede colocar en un recipiente abierto en el trastero, en la nevera o en el interior de los armarios y zapateros. A diferencia de los ambientadores, no enmascara el olor, sino que lo elimina de raíz. Además, al ser un remedio natural, es respetuoso con el medio ambiente, al tiempo que cuida la salud.

Más allá de la limpieza del hogar, por increíble que parezca, la ceniza también ha tenido a lo largo de la historia un papel muy importante en el cuidado personal. Tal y como explica «La Ordenatriz», mezclada con agua, se utilizaba antiguamente para limpiar determinadas zonas del cuerpo o para disimular manchas en la piel gracias a sus propiedades abrasivas suaves. Además, contiene minerales que, cuando se aplican en pequeñas cantidades, ayudan a exfoliar, eliminando la suciedad y las células muertas.

Sin embargo, recuerda que este tipo de métodos de belleza se deben entender como parte de la sabiduría popular de hace siglos, no no como una recomendación para sustituir los productos de higiene actuales. El contexto ha cambiado, y el uso de la ceniza en este ámbito se debe realizar con el máximo cuidado posible.

Por último, es esencial recordar el origen de la ceniza. Sólo se debe utilizar ceniza que proceda de madera natural, sin tratamientos químicos, barnices, pinturas ni restos de materiales industriales. Cuando se queman maderas tratadas o aglomerados, se pueden generar residuos tóxicos que pueden ser perjudiciales para la piel y la salud en general. Por supuesto, la ceniza siempre tiene que estar completamente fría y tamizada.

Una de las grandes ventajas de este truco es el impacto positivo en el medio ambiente. Reutilizar la ceniza de la chimenea disminuye el uso de sustancias químicas y supone un gran ahorro económico.

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