Vox denuncia escupitajos e insultos a la salida del Parlament: «Podíamos haber sufrido un apuñalamiento»
Tras la derogación el martes de la Ley balear de Memoria Democrática en la Cámara autonómica

La portavoz de Vox en el Parlament, Manuela Cañadas, ha denunciado el, a su juicio, clima de hostilidad que vivieron los cargos de su partido durante el debate de derogación de la Ley de Memoria Democrática. «Podría haber habido un apuñalamiento», ha alertado en la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces, al tiempo que ha acusado al PSOE de orquestar performances.
Cañadas ha denunciado «el espectáculo lamentable y de una violencia preocupante que se vivió ayer a las puertas del Parlament y en la sala de Pasos Perdidos del edificio». «Es una vergüenza y es intolerable», ha lamentado.
Ha añadido que están acostumbrados «a las performances que monta el Partido Socialista, que están totalmente calculadas». Pero Cañadas ha afirmado que la situación de este martes fue mucho más allá: «Lo que es inaceptable es que los cargos públicos de un partido político no puedan acceder sin ser escupidos, insultados y con gente sin mantener una cierta distancia de seguridad».
La portavoz ha lamentado lo vivido por los cargos de Vox «pero lo denunciaríamos si le sucediera a cualquier otro partido». «Fuimos rodeados e insultados por 150 personas; tuvo que poner orden la Policía Nacional porque podríamos haber sufrido un apuñalamiento y hoy hubiéramos tenido que lamentar algo mucho más grave. Me gusta el show pero en democracia esto no se puede permitir», ha concluido.
Ha manifestado también que la violencia y las provocaciones «siempre están del lado de los mismos» y ha señalado abiertamente al PSOE, exculpando al resto de formaciones de la izquierda.
Por su parte, en sus redes sociales, el diputado de Vox en el Congreso por Baleares, Jorge Campos, también ha denunciado en sus redes sociales insultos por parte de los 150 asistentes a la concentración coordinada por el PSOE y con presencia también de cargos de otras formaciones de la izquierda a las puertas del Parlament.