Amenazan con catanas y hachas a dos inquilinos de una habitación para expulsarlos del piso en Palma
Los cuatro responsables pretendían forzar a las víctimas a abandonar la estancia o a aceptar un incremento en el precio del alquiler

La Policía Nacional ha detenido a cuatro personas, tres hombres y una mujer, por amenazar con un hacha, un arcabuz y una catana a una pareja de inquilinos que residía una habitación en una vivienda compartida de Palma. Con esas intimidaciones pretendían forzar a las víctimas a abandonar la estancia o a aceptar un incremento en el precio del alquiler.
Los hechos se remontan al pasado viernes. Al regresar al inmueble, la pareja descubrió que la cerradura de la puerta de acceso había sido cambiada durante su ausencia. Ante la imposibilidad de entrar en la vivienda, alertaron de inmediato a la Policía Nacional.
Una vez en el lugar, los afectados explicaron a los agentes que residían en una de las habitaciones del piso compartido y que, al llegar, habían encontrado el acceso bloqueado. Durante las primeras averiguaciones también relataron que el día anterior dos de los hombres con quienes compartían la vivienda les habían amenazado para que abandonaran la habitación o aceptaran pagar más por ella.
Los policías acompañaron entonces a la pareja hasta la puerta del inmueble y llamaron al timbre. Al poco tiempo, un hombre abrió la puerta acompañado de otros dos varones. Nada más verlos, las víctimas los señalaron como los responsables de las amenazas.
Ya en el interior de la vivienda, los agentes comprobaron que también había sido sustituida la cerradura de la habitación que ocupaba la pareja. Preguntados por este cambio, los hombres aseguraron que había sido ordenado por una mujer que se encargaba de gestionar las estancias y las relaciones con los inquilinos.
Los policías requirieron entonces que abrieran la habitación. Dentro encontraron a un hombre de avanzada edad que explicó que había alquilado el cuarto esa misma tarde a una mujer.
La sorpresa de la pareja fue aún mayor al comprobar que sus pertenencias ya no se encontraban en la habitación. Los presuntos autores de las amenazas manifestaron que, siguiendo instrucciones de la misma mujer, habían retirado los objetos y los habían dejado apilados en la azotea del edificio.
Poco después llegó al inmueble la supuesta arrendadora, quien no supo ofrecer a los agentes una explicación convincente sobre el cambio de las cerraduras. Mientras tanto, otra patrulla acompañó a la pareja hasta la azotea de la finca, donde comprobaron que sus efectos personales habían sido amontonados a la intemperie.
Tras recuperar sus pertenencias, las víctimas denunciaron además la desaparición de unos 950 euros que guardaban en un cajón.
Durante la intervención, los agentes localizaron en una de las estancias de la vivienda un arcabuz con cabeza de hacha, una catana y un sable de hoja curva, objetos que, según las investigaciones, habían sido utilizados para amedrentar a los inquilinos.
Con los hechos ya esclarecidos, la Policía Nacional procedió a la detención de los tres hombres y la mujer como presuntos autores de un delito de coacciones y amenazas, siendo posteriormente trasladados a dependencias policiales.