LOS QUE SE HAN IDO / HABLAN SUS FAMILIAS

Luisa, hija de una víctima del coronavirus: «Han dejado morir a mi madre, ha sido un genocidio»

Luisa ha perdido a su madre por la pandemia del coronavirus. Como ella, miles de familias españolas se han visto afectadas por la gestión de un Gobierno que ha provocado el descarte de los pacientes de mayor edad en las UCI de los abarrotados hospitales. «Para mí esto ha sido un genocidio», declara a OKDIARIO al borde de las lágrimas desde el salón de su casa.

Luisa cuidaba de su madre hasta que no le fue posible hacerse cargo de ella: «Tenía demencia y se nos caía. Era más doloroso atenderla en casa que llevarla a una residencia». Llevaba algo más de un año en el centro donde su familia decidió ingresarla.

Desde el comienzo de la pandemia, se enteraba de la situación de su madre a través de un correo informativo del centro en el que se encontraba en el que se transmitía a los familiares la situación general de la residencia. El día 28 de marzo recibió una llamada en la que se le comunicó que su madre tenía fiebre. Apenas veinticuatro horas más tarde, había fallecido.

Antes del fatal desenlace, el centro planteó a Luisa una difícil decisión: si prefería que su madre se quedase en la residencia o si, por el contrario, prefería trasladarla al hospital. «No sabíamos cuál era la mejor opción y nos dijeron que en el hospital que le correspondía había 270 personas en urgencias y había menos medios que en la residencia», relata. Finalmente, su madre se quedó en el geriátrico.

Luisa, que no puede evitar emocionarse durante la entrevista, asegura saber que «en una pandemia, evidentemente, muere gente». Aún así, dice, «la gestión ha sido nefasta» y se debería considerar «un genocidio». «Han dejado a las personas mayores abandonadas a su suerte. Ya no lo digo por mi madre, sino por tantas personas que se han ido. Es el dolor de toda esa gente mayor que se ha ido sin poder ni despedirse. Esa gente no ha podido siquiera tener un respirador», se queja apenada. «A mi madre, como a muchos de los ancianos que han muerto, se les ha privado de una muerte digna», añade.

«Hemos tenido que echar a suertes quién iba al entierro»

«Una muerte es difícil de llevar aunque sepas que es una persona mayor pero en estas circunstancias es todavía más doloroso», confiesa. Luisa asegura sentirse afortunada por haber podido enterrar a su madre: «Sentí alivio al meterla en el nicho porque sé que hay gente que no ha podido hacerlo».

Pero a pesar de ello, Luisa recuerda con enorme tristeza esos momentos. «Me han privado de un luto lógico. No he podido abrazar a mis familiares y hemos tenido que echar a suertes quién iba al entierro», relata.

Además, añade otra de las quejas que más se han repetido durante estos días: «A mi madre no la han contabilizado como fallecida por Covid porque no se le hizo una prueba. Tengo un papel de la residencia donde pone que es posible que haya muerto por eso pero en el certificado del juzgado no pone nada».

Luisa, como otros afectados se han agrupado en una plataforma llamada ‘ADCOVID’ en la que se da cabida a los damnificados por el virus.

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