Trucos de cocina

Ni sal ni aceite: el sencillo truco que todo el mundo pasa por alto para que la carne quede mucho más jugosa

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Carne. Foto: Freepik
  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Conseguir una carne jugosa no siempre depende del corte ni del punto de cocción. Muchas veces, el fallo aparece justo al final, cuando el plato parece terminado.

Hay un gesto rápido y sin necesidad de añadir ingredientes extra que puede marcar la diferencia entre una carne seca y una sabrosa.

El truco clave para que la carne quede más jugosa sin aceite ni sal

El verdadero secreto para que la carne conserve sus jugos está en el reposo posterior. Servir la pieza inmediatamente después de retirarla del calor es uno de los errores más comunes.

Durante la cocción, los jugos naturales se concentran en el interior debido a la alta temperatura. Si se corta en caliente, esos líquidos salen de golpe, dejando el interior más seco de lo deseado.

El reposo permite que la carne se relaje y que los jugos se redistribuyan por las fibras, logrando un bocado más tierno y sabroso.

Por qué el reposo de la carne es esencial para lograr una carne jugosa

Desde un punto de vista técnico, la carne es una estructura viva que reacciona al calor. Al cocinarla, las fibras se contraen y empujan los líquidos hacia el centro.

Según explica Irene Nan, jefa de cocina de Piantao Chamberí, el reposo es el momento en el que el músculo se destensa tras la agresión térmica y permite que esos jugos vuelvan a repartirse de forma homogénea.

Este proceso no solo mejora la jugosidad, sino también el sabor. Al permanecer los líquidos dentro de la pieza, el gusto se concentra y la experiencia al cortar y masticar resulta mucho más satisfactoria, incluso sin añadir grasa adicional.

Cuánto tiempo dejar reposar la carne para que quede jugosa según el corte: esto dicen los expertos

No todas las piezas necesitan el mismo tiempo de reposo. El grosor es el factor determinante para ajustar la espera y evitar que la carne pierda temperatura en exceso. Éstas son las recomendaciones de los profesionales:

  • Cortes finos (1 centímetro): alrededor de 1 minuto de reposo.
  • Cortes medios (2 centímetros): entre 3 y 5 minutos.
  • Cortes gruesos (4–5 centímetros): de 5 a 10 minutos.

En piezas de mayor tamaño, como chuletones o asados, el reposo debe ser más prolongado. Algunos profesionales del sector cárnico como los de La Carnicerie amplían este margen hasta los 15 o 20 minutos para cortes grandes, asegurando una textura óptima y una carne más jugosa en cada porción.

Cómo puedes mantener la carne caliente durante el reposo sin que se seque

Uno de los principales miedos al aplicar este truco es que la carne llegue fría a la mesa. Para evitarlo, los especialistas recomiendan cubrir la pieza de forma holgada con papel de aluminio o dejarla reposar dentro del horno apagado. Así se conserva el calor residual sin que la carne siga cocinándose.

Por otro lado, existe una señal clara para saber si el reposo ha sido suficiente. Al presionar suavemente la superficie, ésta debe mostrarse firme pero elástica, sin liberar líquido.

Si aparecen jugos en la tabla puede ser una señal de que se ha cortado antes de tiempo.

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