Comida española

Una de las mejoras sopas de invierno sólo se hace en Castilla y León, y lleva un ingrediente que nadie se imagina

Mejor plato de invierno de Castilla y León, plato invernal en Castilla y León, sopa de trucha, beneficios de la sopa de trucha.
Sopa de trucha.
  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Si hasta en Canarias tienen alimentos para el frío, no debería extrañarnos que en Castilla y León también tengan algún plato invernal increíble. Lo sorprendente es que el ingrediente estrella no sea la carne, sino el pescado.

Hablamos de una receta sencilla, pero que sorprende por su sabor. Por supuesto, nos referimos a la sopa de trucha, un plato tradicional de invierno que combina pan, ajo, especias y pescado azul de río.

Lo curioso es que la trucha no suele asociarse a las sopas calientes que tan bien nos vienen cuando hace frío. Pero el resultado es un caldo humilde, muy nutritivo y que está estrechamente vinculado a Castilla y León.

La sopa de trucha: el clásico invernal castellano que debes probar

La sopa de trucha es una receta típica de Castilla y León que ha pasado de generación en generación, especialmente en zonas rurales.

A algunos les sorprende, pero lo cierto es que el uso de trucha en las sopas es muy habitual desde hace siglos. Obviamente, en el pasado se aprovechaban todos los productos disponibles en el río.

La clave por la que triunfa en invierno es su contundencia y la capacidad para ayudarte a entrar en calor. Por ejemplo, con el pan de hogaza (si es leonés, mejor) se consigue una textura y un cuerpo para el caldo increíbles.

Eso sí, una advertencia: quienes quieran una sopa ligera, no saldrán satisfechos con la de trucha. Precisamente es el pan empapado y hervido lo que más sorprende de esta sopa tradicional.

La buena noticia es su versatilidad. Puedes adaptar la intensidad del caldo ajustando el pimentón o el punto picante con la cayena, algo muy típico de la cocina castellana.

Por qué la trucha es el pescado perfecto para superar los meses de invierno

Cualquier receta de trucha tiene un valor nutricional a tener en cuenta, pero la sopa de trucha es increíble más allá de su sabor.

La trucha es un pescado cardiosaludable y muy nutritivo, con un contenido graso de apenas un 3%, lo que la convierte en el pescado azul menos graso, según la Federación Española de Nutrición (FEN).

Su carne es rica en selenio, fósforo, potasio, magnesio y vitaminas del grupo D y B, especialmente B6 y B12. Por este motivo, es un alimento especialmente recomendado para mujeres embarazadas y personas con diabetes.

Además, la trucha aporta proteínas de alto valor biológico y ácidos grasos omega-3, relacionados con la reducción de triglicéridos, colesterol en sangre y presión arterial.

Cómo preparar la verdadera sopa de trucha de Castilla y León

Para elaborar esta receta se necesitan truchas frescas, ajo, perejil, cebolleta, pimiento verde, pan de hogaza, laurel, pimentón, cayena, aceite de oliva virgen extra y sal.

El primer paso es preparar un majado en mortero con los ajos, la cayena y el perejil, al que se añade sal, aceite y pimentón. Mientras tanto, se sofríen la cebolleta y el pimiento verde bien picados en una olla grande hasta que estén pochados.

A continuación, se incorpora el agua o caldo de verduras junto con los lomos de trucha, el majado y el laurel, dejando cocer entre 10 y 15 minutos. En este punto se puede ajustar el pimentón si se desea un sabor más intenso y un color más rojizo.

Finalmente, se añaden las rebanadas finas de pan al caldo, se sube el fuego hasta que hierva durante unos cinco minutos y se deja reposar otros cinco antes de servir, preferiblemente en cazuela de barro.

Otra curiosidad es que la sopa de trucha rompe con una de las reglas básicas del maridaje, ya que al ser un pescado azul combina perfectamente con un vino tinto suave.

Lo último en Gastronomía

Últimas noticias