En la posguerra española era el pan de cada día: hoy es una receta olvidada y a nadie se le ocurriría probarla
Hoy en día, pensar en una tostada con tomate, aguacate o jamón para el desayuno es algo que muchos españoles pueden permitirse a diario sin que eso suponga un sacrificio económico. El pan blanco forma parte de la rutina y rara vez falta en la mesa.
No obstante, en la época de la posguerra española todo era muy diferente. En aquel momento pensar en tortillas o en una tostada de pan era un lujo. Las familias debían comer lo que había en casa y aprovechar al máximo cada ingrediente. De esa necesidad surgió un pan que se hacía con patatas, un producto accesible, y que hoy casi nadie consume de esta forma.
Este es el pan que se comía en la posguerra y que hoy casi ha desaparecido
El pan de patatas fue uno de los recursos habituales durante los llamados años del hambre, entre 1939 y comienzos de los años 50. Ante la escasez de trigo y el racionamiento impuesto por el régimen franquista, muchas panaderías y hogares mezclaban la poca harina disponible con puré de patata cocida para obtener más cantidad de masa.
Esta era una solución práctica. La patata aportaba volumen, humedad y permitía estirar la harina. El resultado era un pan más denso y húmedo que el de trigo puro. A menudo tenía un color más oscuro porque también se añadían otras harinas disponibles, como cebada, centeno o maíz.
El libro Las recetas del hambre. La comida de los años de posguerra, de David Conde y Lorenzo Mariano, menciona este método como parte de lo que se conoció como cocina de recursos. El pan formaba parte de las cartillas de racionamiento, pero las cantidades oficiales eran insuficientes. Por eso muchas familias elaboraban versiones propias en casa.
Desde el punto de vista práctico, el pan de patatas tenía ventajas claras. La primera es que tardaba más en endurecerse que el pan hecho sólo con trigo, algo importante cuando no se sabía cuándo se podría conseguir más harina. Además, al ser más compacto, saciaba más.
Cómo hacer pan de patatas como en la posguerra
Preparar pan de patatas siguiendo el método tradicional permite entender mejor cómo se organizaban las cocinas domésticas en tiempos de escasez. No requiere ingredientes complejos, pero sí atención en el amasado y en la cantidad de agua.
La clave está en tener en cuenta que la patata ya aporta humedad. Por eso se debe añadir menos agua de lo habitual y vigilar la consistencia de la masa para que no quede demasiado blanda.
Ingredientes para hacer pan de patatas
- 250 g de patatas harinosas.
- 500 g de harina de trigo.
- 150 ml a 200 ml de agua de cocción de las patatas.
- 10 g de sal.
- 15 g de levadura fresca o 5 g de levadura seca.
Procedimiento para hacer pan de patatas
- Cocer las patatas con piel hasta que estén tiernas.
- Pelarlas en caliente y pasarlas por un pasapurés hasta obtener una pasta fina.
- Reservar el agua de cocción y dejarla templar.
- Disolver la levadura en parte de esa agua tibia.
- Mezclar la harina con la pasta de patata.
- Añadir la sal disuelta en el agua y la levadura.
- Amasar hasta lograr una masa homogénea y ligeramente elástica.
- Dejar fermentar en un recipiente tapado hasta que doble su volumen.
- Formar una hogaza y dejar reposar de nuevo unos 30 minutos.
- Hornear a 200 ºC durante 35 o 40 minutos, hasta que al golpear la base suene hueco.
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