En la posguerra española era una merienda básica para sobrevivir: hoy los niños salen corriendo si lo ven en la mesa
La época de la posguerra española se recuerda como un tiempo de escasez real. El desayuno, la comida y la cena se resolvían con lo que hubiera en casa. Nadie pensaba en grandes platos ni en estanterías llenas, la prioridad era llenar el estómago con lo poco que había.
En ese contexto apareció una merienda humilde y muy energética, hecha con lo poco que sobraba. Durante años formó parte de desayunos y tardes en muchas casas. Hoy, sin embargo, los niños la ven sobre la mesa y más de uno aparta el plato.
Esta es la merienda básica que se comía en la posguerra pero que hoy los niños rechazan si la ven
El libro Las recetas del hambre, de David Conde y Lorenzo Mariano, suma a la lista el pa amb tel, también llamado pan con nata. El pa amb tel (pan con tela, literalmente) tiene dos ingredientes básicos: pan y la nata espesa que se formaba al hervir la leche fresca.
En muchas zonas rurales se ordeñaba la vaca a diario. Se hervía la leche y se dejaba reposar sin tocarla. Poco a poco, la grasa subía y creaba una capa gruesa, ligeramente amarillenta. Esa película superior era el «tel» (la «tela») y se recogía con cuidado para no romperla.
Después se extendía sobre una rebanada de pan, a menudo de hogaza. Si había brasas, se tostaba antes para que el calor ayudara a que la nata se fundiera y empapara la miga. Cuando se podía, se añadía azúcar por encima. En otras ocasiones se utilizaba arrope, concentrado de uva o harina de algarroba, ingredientes que antes eran de subsistencia pero que hoy los niños (y adultos) no conocen y probablemente rechazarían.
Al final era un alimento que daba mucha energía, y esa rebanada marcaba la diferencia entre salir al campo con fuerzas o hacerlo con el estómago vacío. Asimismo, reflejaba una norma básica de la época: no desperdiciar nada. La nata que hoy muchos retiran por considerarla grasa entonces se aprovechaba.
Hoy en día, si se pone delante de un niño acostumbrado a cremas de cacao y bollería empaquetada, va a notar que la diferencia es evidente y que ese sencillo bocado no es tan sabroso.
Cómo preparar en casa esta merienda básica de la posguerra
Quien quiera probar el pa amb tel puede hacerlo sin grandes complicaciones, aunque necesita tiempo y algo de paciencia.
Ingredientes:
- 1 litro de leche entera fresca (mejor si no es UHT).
- 2 rebanadas de pan de hogaza, de unos 2 centímetros de grosor.
- 1 cucharadita de azúcar, miel o harina de algarroba por rebanada
Procedimiento:
- Calienta la leche en un cazo hasta que hierva. Apaga el fuego y déjala enfriar sin tocarla. Ese reposo es fundamental para que la nata suba y forme una capa gruesa.
- Cuando la leche esté fría o, al menos, templada, recoge con cuidado la capa de nata de la superficie. Usa una cuchara plana y procura no romperla demasiado.
- Tuesta ligeramente el pan. No lo reseques; basta con que esté caliente para que la nata se funda un poco al ponerla encima.
- Extiende el tel sobre cada rebanada y añade por encima el azúcar o el endulzante elegido. Sírvelo en el momento, con la nata aún suave y el pan templado.
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