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El cambio de Laporta en sus celebraciones: de ‘Els Segadors’ e «¡independencia!» a sólo cánticos del Barça

El independentismo de Joan Laporta se ha ido diluyendo con el paso de los años

El independentismo se vuelca con Laporta: de Esquerra a Aliança todos le felicitaron

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Lejos, muy lejos queda el Joan Laporta presidente del FC Barcelona que se metía hasta el fondo en temas políticos. El puesto de presidente del club culé siempre ha estado especialmente ligado a la política, más que cualquier otro club. El sentimiento catalán y la idea del independentismo han formado parte de la idiosincrasia culé. Pero el Laporta de hoy, ese que ha sido reelegido por el socio culé este pasado domingo con notable apoyo, hundiendo a Víctor Font, poco o nada se parece al que celebraba a ritmo de Els Segadors y a gritos de «¡Independencia!».

En la celebración de Joan Laporta como nuevo presidente del Barcelona no hubo consignas políticas, solamente barcelonistas. El himno del Barça a todo trapo y mucho mensaje rabioso por cómo ha sido esta carrera previa a las elecciones, a un nuevo mandato que se extenderá hasta 2031. Laporta prometía, tras barrer a Font con 68% de los votos, «los mejores años de nuestras vidas» al socio culé, además de disfrutar de «un resultado contundente que nos hace imparables» contra la oposición.

«Seguiremos defendiendo al Barça contra todo y contra todos. Serán años apasionantes y serán los mejores de nuestra vida», insistía Joan Laporta ya con la victoria en sus manos, en un mensaje rebosante de barcelonismo pero carente en su totalidad de cualquier tipo de consigna o guiño político, exento de independentismo.

Y es que queda muy lejos el primer mandato de Joan Laporta al frente del FC Barcelona, cuando éste llegó al club con una idea muy politizada, con un claro apoyo al independentismo que marcó sus primeros años como presidente de la entidad blaugrana. Fue una dinámica rompedora, muy distinta a la ejercida tiempo atrás por sus predecesores, Joan Gaspart y Josep Lluís Núñez.

Y es que Laporta está, a día de hoy, completamente desligado de ese sector independentista, algo que ha quedado muy patente durante este último mandato, el mismo que en su día llegó a afirmar que era «desacomplejadamente catalanista e independentista». Su activismo quedó atrás, algo que se pudo constatar en las últimas elecciones autonómicas en Cataluña o con su relación con el actual alcalde de Barcelona, el socialista Jaume Collboni, con el que ha estrechado lazos para aligerar y aprobar las licencias pertinentes para las obras del Camp Nou.

No queda claro qué ha llevado a este giro de guión de Laporta, si la convicción o la necesidad, sobre todo teniendo en cuenta el profundo desencanto en el pueblo catalán que generó todo el procés. Durante toda su campaña anterior, la de 2021, su perfil fue meramente barcelonista, un papel que ha sido continuista en esta ocasión.

Los esfuerzos de Joan Laporta están centrados en el futuro del club, apolítico, de ahí el giro de guión también en términos deportivos y las relaciones de éste. Mucho más cercano a la Liga de Javier Tebas que antaño, separándose también descaradamente del Real Madrid, con el que apostó por la Superliga. Acerca posturas también con otros clubes europeos, con la European Football Clubs (EFC), la UEFA y la FIFA. Este Laporta tiene poco que ver con el Laporta de antaño, aunque el independentismo siga alentándole

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