Podemos defiende la independencia del País Vasco y quiere impulsar los referéndum

Podemos
El vicepresidente Pablo Iglesias. Foto: EFE

Podemos defiende abiertamente en su programa para las elecciones en el País Vasco, el próximo 12 de julio, la independencia, que en lenguaje separatista se camufla bajo el mal llamado ‘derecho de autodeterminación’. La propuesta del partido de Pablo Iglesias en esta comunidad se compromete además a potenciar los referéndum -aunque sin alusión explícita a uno por la independencia- en la toma de decisiones sobre asuntos de «interés general».

La formación, cuya candidatura está encabezada por Miren Gorrotxategi, destaca su intención de «seguir trabajando por el reconocimiento del carácter plurinacional y pluricultural del Estado y el ‘derecho a la autodeterminación’ de los pueblos’». También abundan en «el reconocimiento de la cooficialidad de todas las lenguas del Estado y el derecho de toda la ciudadanía a conocerlas y utilizarlas en cualquier lugar en sus relaciones con las instituciones».

En otro punto, señalan que impulsarán la aprobación de la Ley de transparencia, participación ciudadana y buen gobierno, «que promueva y garantice la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones, incluyendo referéndums». Así, promoverán por ley, aseguran, «un sistema de referéndums en todos los niveles institucionales para asuntos de interés general». «Se impone recuperar la fórmula del referéndum para la toma de decisiones de especial trascendencia», reiteran.

Por otro lado, la formación abunda en la equiparación entre las víctimas de ETA y sus asesinos en su propuesta para las elecciones del próximo 12 de julio en el País Vasco.

Sólo en una ocasión, el programa con el que el partido de Pablo Iglesias concurre a los comicios menciona a las víctimas del terrorismo. La formación, como es habitual, insiste en igualar a éstas con las presuntas víctimas de «motivación política», el concepto con el que se criminaliza la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

En el intento de blanquear la violencia etarra, Podemos considera que la sociedad «se enfrenta en los próximos años a un reto que va a marcar su futuro a medio y largo plazo». Y ese desafío no es otro, para los socios de Pedro Sánchez, que «cerrar el ciclo de violencia», «compartir un relato veraz» y «abordar la convivencia». 

En este punto, equiparan a las víctimas, asegurando que «se han producido grandes avances en materia de Verdad, Justicia y Reparación de la mano del reconocimiento que se está haciendo de las diferentes víctimas de las múltiples violencias habidas: vulneración del derecho a la vida, abusos policiales, tortura o violencia de persecución».

Así, Podemos defiende «prever la memoria y la dignidad de las personas víctimas de vulneraciones graves de derechos humanos, particularmente de las de motivación política como garantía de no repetición».

«Impulsaremos las normativas necesarias para dar cobertura, completar y equiparar los derechos de todas las víctimas, evitando cualquier categorización de las mismas frente a idénticas vulneraciones de Derechos Humanos», señalan.

En este contexto, proponen la aprobación de un Plan de Acción de Memoria Democrática de Euskadi «que incluya acciones específicas dirigidas al reconocimiento y reparación de las víctimas» o el Día de la Memoria Democrática, con «la celebración de actos de reconocimiento y homenaje a víctimas de violaciones graves de derechos humanos».

En otro punto se comprometen a revisar los currículos educativos para garantizar «el acceso efectivo del alumnado a una información veraz, y actualizada, basada en las prácticas científicas propias de la disciplina histórica, sobre los acontecimientos del pasado vinculados a la Memoria Democrática de Euskadi».

Además, se reforzará la «investigación» de «violaciones de derechos humanos» a partir de la década de los 60.

Euskera como «eje»

Podemos, socios de Pedro Sánchez en el Gobierno de España, adoptan su perfil más nacionalista también en lo relativo al impulso del euskera que, afirman, será la «lengua vehicular» en la comunidad.

En este contexto, apuestan por «un sistema educativo público Euskaldun, que avance en la consecución de un modelo donde el euskera sea la lengua vehicular y sea agente importante en la normalización en el conjunto de la sociedad del uso de nuestra lengua».

En otro punto, aunque afirman que defenderán «un modelo trilingüe» obligarán a que el euskera sea «el eje». 

«Todos los pasos que demos en el ámbito de la normalización lingüística han de ser firmes pero no intransigentes en pos de una sociedad realmente bilingüe. El euskera es un patrimonio de toda la sociedad vasca. Apostamos por el uso del euskera tanto en el ámbito privado como en el ámbito público», reiteran.

Esa política supondrá una lluvia de dinero público: «Hasta alcanzar la oferta universal gratuita de enseñanza del euskera, propondremos ayudas económicas y del tipo que se precisen», señalan en la formación.

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