El jefe de ETA ‘Txeroki’ ya está en la calle: sale de prisión con 377 años de condena
La decisión ha sido autorizada por el Gobierno Vasco a propuesta de la Junta de Tratamiento de la prisión
Los socios proetarras de Sánchez elogian el "trabajo" de ETA y prometen una ofensiva independentista

El ex jefe de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, ha salido minutos antes de las 08:00 horas de este lunes de la prisión de Martutene, San Sebastián, en régimen de semilibertad, teniendo una condena de 377 años y tras no constar arrepentimiento de sus crímenes ni desvinculación de la izquierda abertzale.
La decisión ha sido autorizada por el Gobierno Vasco a propuesta de la Junta de Tratamiento de la prisión donostiarra, en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. Este precepto contempla una flexibilización del régimen de cumplimiento de la pena para determinados internos, con el objetivo de favorecer su proceso de reinserción social, sin que ello suponga un cambio de grado penitenciario. En el caso de Aspiazu, el preso continúa clasificado en «segundo grado» y no se le ha concedido el tercer grado, por lo que tendrá que dormir en prisión, donde también permanecerá los fines de semana.
El artículo 100.2 permite combinar aspectos de distintos regímenes penitenciarios y se aplica, habitualmente, para que los internos puedan desarrollar actividades laborales, formativas o de voluntariado fuera del centro penitenciario. Para ello, el recluso debe contar con un plan individualizado de ejecución, en el que se detalla qué actividades realizará durante el tiempo que permanezca fuera de prisión.
No obstante, la medida deberá contar también con la autorización del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, al tratarse del tribunal sentenciador. En caso de que el juez no avale la propuesta, la aplicación del régimen de semilibertad quedaría sin efecto.
Txeroki fue capturado en noviembre de 2008 en Francia, donde comenzó a cumplir prisión hasta que a principios de 2018 fue trasladado a España para ser juzgado por diversas causas pendientes. En julio de 2011 fue sentenciado a 377 años de cárcel por 20 delitos de asesinato en grado de tentativa, 18 años por cada uno, y por un delito de estragos terroristas. Entre ellos, el intento de asesinato de la ex teniente de alcalde de Portugalete (Vizcaya) Esther Cabezudo (PSE) en febrero de 2002.
También ha sido condenado a otros 18 años de prisión por intentar matar a una periodista, la ex delegada de Antena 3 en el País Vasco María Luisa Guerrero en enero de 2002.